Archivo mensual: febrero 2011

Editorial Manuscritos

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Editorial: Manuscritos
Sitio en la red: www.editorialmanuscritos.com
Dirección electrónica de contacto:  info@editorialmanuscritos.com
País: España

Entrevista a Elena Diez de la Cortina Montemayor

Teresa Dovalpage: La editorial Manuscritos publica libros sobre filosofía, psicología, psicoterapia, sufismo… ¿es necesario que el autor venga ya con “un nombre,” es decir, que sea públicamente reconocido en el campo sobre el que escribe para que pueda publicar con ustedes?

Elena Diez de la Cortina: No necesariamente. Incluso podría decir que el propósito ideal de un editor consistiría precisamente en descubrir autores desconocidos que, sin embargo, han escrito obras de gran relevancia, ya sea por su contenido como por su enorme calidad literaria. En este sentido considero que la labor de un editor independiente ha de tener, además, una faceta subversiva o libertaria: publicar obras que no editarían las grandes editoriales convencionales, muchas de ellas pertenecientes a grandes corporaciones mediáticas, sujetas a los poderes fácticos, al servicio de los intereses del orden ideológico, político, social y económico dominante que es difundido masivamente por el aparato mediático que les sirve de altavoz. Algunos de los autores a los que hemos publicado vienen a nuestra editorial conscientes de que sus obras sólo podrán ver la luz a través de editoriales independientes que no van a censurar sus ideas. El trabajo de editor tiene que ver con el fomento de la libertad, la verdad y la belleza, conceptos éstos hoy en flagrante decadencia.

Teresa Dovalpage: Tiene razón, pero qué bueno que haya aún editores que se ocupan de mantener vivos estos conceptos y esta filosofía de la literatura. También veo que ofrecen servicios de auto publicación. En este caso, ¿publicarían una obra de ficción (una novela, una colección de relatos) o ésta debe encontrarse dentro los temas mencionados antes?

Elena Diez de la Cortina: Nuestro catálogo no se circunscribe a ningún género ni está especializado en ningún ámbito del saber en particular. Editamos narrativa, poesía, ensayo y teatro. Hemos editado obras de ciencia ficción y también de la ficción de la ciencia…
Respecto a las modalidades de edición, somos bastante flexibles. Anualmente publicamos una cantidad de obras que financiamos enteramente nosotros. Como nuestra capacidad económica es limitada, para aquellos autores que “tengan prisa”, ponemos a su disposición la posibilidad de coeditar, que no auto publicar, su obra. Esto quiere decir que la editorial se hace cargo de la producción de la obra (corrección de textos y de pruebas, maquetación a medida, tratamiento de imágenes, diseño y realización de portada, impresión de los volúmenes, etc.) y reparte los gastos con el autor, pero también los beneficios, al 50%. Se puede entender este acuerdo como si editor y autor fueran “socios” con idénticos derechos, que apuestan y asumen riesgos a partes iguales. La relación que de ello surge es sumamente positiva para ambas partes, sin abuso ni usura.

Teresa Dovalpage: Es una sociedad que los beneficia a ambos por igual. ¿Cómo prefiere su editorial recibir manuscritos: directamente de los autores, por medio de agentes o por otra vía como los concursos?

Elena Diez de la Cortina: Preferimos el trato directo con el autor, e intentamos prescindir de mediadores que, francamente, nos parecen innecesarios y que, además, suelen tener algún interés lucrativo en el asunto, pues viven de ello. El trato directo con el creador de la obra es imprescindible, ya que es con él con el que habrá que solventar muchas de las cuestiones que irán apareciendo en el proceso de edición, y éste puede alargarse u obstaculizarse si media un agente.

Teresa Dovalpage: Cuando les llega un manuscrito de un autor novel o no muy conocido,  ¿qué proceso siguen para aceptarlo o rechazarlo? ¿Cuánto tiempo, aproximadamente, toma la decisión?

Elena Diez de la Cortina: Depende de muchos factores. Aceptar o rechazar una obra requiere leerla en profundidad y concienzudamente, y para ello necesitamos tiempo. Éste es un factor clave. A veces nos encontramos desbordados, con demasiadas obras por evaluar y el proceso puede demorarse algunos meses, algo que el autor ignora y que interpreta como desinterés o dejadez y que termina minando su confianza con el editor. Pues bien, yo pediría a los autores que tuvieran presente este aspecto y que limaran un poco su impaciencia, pues ésta no fomenta las buenas decisiones. Si quieren una evaluación honesta de su obra, deben aceptar cierta lentitud en este proceso.
Respecto a los criterios de evaluación, estos son siempre subjetivos. Allí donde hay juicio, hay subjetividad.

Teresa Dovalpage: Sin dudas. Y  ya sé que ésta es una pregunta difícil pero… ¿cuáles de sus últimos libros publicados recomienda a nuestros lectores?
Elena Diez de la Cortina: Esta pregunta es difícil de responder, como le sucedería a una madre si le preguntaran a cuál de sus hijos prefiere. Para no abrumar al lector les diré que cada una de las obras editadas presenta cualidades y virtudes inherentes y claramente diferenciadas del resto. ¿Cómo comparar la novela Otro día. Memorias de otro preso, con un escrito sobre la alienación sugestiva y análisis crítico del poder y el sometimiento, como es el caso de Psicología de la sugestión en Freud? Son ámbitos no conmensurables. Podemos recomendar todas y cada una de ellas, por ejemplo: os animo a leer El pensar poético de Fernando Pessoa, que contiene un pequeño prefacio de José Saramago. Nada que ver con la impresionante obra de examen crítico y profundamente reflexivo sobre la relación antagónica entre democracia y Estado: La democracia y el triunfo del Estado, que es igualmente recomendable. Los espíritus rebeldes e inquietos que deseen prescindir de eufemismos conciliadores y manipuladores cuando se analiza el estado actual de control mental sobre la población, pueden pasearse por las páginas de Protocolos para un Apocalipsis, el riesgo será suyo.
Aquellos que no se hayan conformado con una lectura costumbrista de nuestros poetas pueden acercarse a las páginas de Rosalía erótica y existencial, una visión apasionada y subversiva de nuestra poetisa gallega. Si lo que deseamos es comprender el fenómeno de la burbuja inmobiliaria en España, y quieres ahorrarte un buen dinero, pese a que los ministerios de turno te animen a comprar un piso ahora, sin duda el libro La verdad sobre el mercado inmobiliario español te proporcionará información muy útil… Y para quienes estén interesados en el mundo del espíritu, cualquiera de los títulos de nuestra colección Baraka – Sufismo vivo.

Teresa Dovalpage: Bueno, ¡tienen ustedes para todos los gustos! Esta obra sobre el mercado inmobiliario, en los tiempos que corren, se venderá como pan caliente, estoy segura

La verdad sobre el mercado inmobiliario español

¿Y qué consejos le daría a un autor que quiera publicar con ustedes (me refiero a la edición tradicional)?

Elena Diez de la Cortina: Que sean pacientes, flexibles y sinceros… La obra hablará por sí misma. Les invitamos a enviárnosla y prometemos tratarla con el debido merecimiento.

Teresa Dovalpage: Muchas gracias,  Elena, por acceder a esta entrevista. Y los invito a visitar la página de Novedades de Manuscritos donde hay mucho de interesante….

http://www.editorialmanuscritos.com/epages/ea8141.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/ea8141/Categories/novedades

Psicología de la sugestión en Freud

cortesía de Fermín Solís
Editorial: De La Luna Libros
Sitio en la red: www.delalunalibros.com
Dirección electrónica de contacto: marino@delalunalibros.com
País: España

Teresa Dovalpage: ¿Cómo prefiere la Editorial De La Luna Libros recibir manuscritos: directamente de los autores, por medio de agentes o por otra vía como concursos literarios? ¿Organizan ustedes alguno en particular?

Ana Crespo: Generalmente son los autores los que nos envían sus textos. En alguna ocasión hemos publicado premios literarios, pero nunca organizados por nosotros mismos.

Teresa Dovalpage: Cuando les llega un manuscrito de un autor novel o no muy conocido,  ¿qué proceso siguen para aceptarlo o rechazarlo? ¿En cuánto tiempo, aproximadamente, toman la decisión?

Ana Crespo: El primer paso es que nos envíen sus textos y ver si encaja dentro de nuestras colecciones o si es viable en la política de la editorial publicar ese texto. Después se leerlos, si encaja con nuestra línea editorial, nos ponemos en contacto directamente con el autor. El trabajo que más tiempo ocupa es la lectura de los textos y esto depende de los manuscritos que tengamos y del trabajo que estemos realizando en esos momentos.

Teresa Dovalpage: Si, la lectura es lo que más tiempo ha de llevar, antes de tomar una decisión. Me imagino que ése es también un trabajo difícil para los editores, ese momento de aceptación o de rechazo. ¿Y cuáles de sus últimos libros publicados recomienda a nuestros lectores?

Ana Crespo: Cualquiera de las últimas novedades que hemos publicado este último otoño- invierno. Hemos sacado dos novelas: Que yo soy normal de Luis Felipe Comendador y La hora de los despojos de Fulgencio Valares, un libro de poesía: Harto de dar patadas a este bote de Jesús Urceloy y un libro de teatro infantil: El tesoro escondido de José Manuel Corredoira y el último número de la revista La Luna de Mérida (nº 22) dedicada a la figura de Francisco de Quevedo. Pueden consultar nuestra página web: www.delalunalibros.com para ver todos nuestros títulos así como algunas críticas que puedan guiar al lector.

Teresa Dovalpage: Veo que publican ustedes textos teatrales en La Luneta. Como teatrista, me ha llamado mucho la atención, porque pocas editoriales se atreven con este género. ¿Cuáles son los requisitos para publicar una obra teatral  en La Luneta?

Ana Crespo: El criterio es el mismo que con el resto de las publicaciones. Lo novedoso de esta colección es que, aunque en algunas ocasiones los textos se han representado, les pedimos a los autores que no es requisito imprescindible que la obra sea escrita para ser representada. Es, por tanto, una colección donde se prima el teatro “de texto”. Paradójicamente, casi todos los títulos ya han sido puestos en escena.

Teresa Dovalpage: Y qué bueno tenerlos disponibles también en papel… En cuanto a la revista La Luna de Mérida, ¿acepta colaboraciones espontáneas? ¿Tienen un tema específico para el próximo número?

Ana Crespo: Cada número de la revista La Luna de Mérida es un monográfico dedicado a un tema diferente. Siempre solemos pedir nosotros los textos a los autores que nos interesa que participen en ese número; habitualmente aquellos que han publicado con nosotros durante el último año. Y como acabamos de presentar el nº 22, aún no hemos decidido la temática del próximo número.

Teresa Dovalpage: ¿Qué consejos le daría a un autor que quiera publicar con ustedes?

Ana Crespo: Estamos abiertos a cualquiera que quiera enviarnos sus manuscritos. Hemos publicado los primeros títulos de muchos autores y algunos de ellos han conseguido premios o han continuado su trayectoria con otras editoriales. Así que, como se apuntaba más arriba, basta con echar una ojeada a nuestro catálogo y pasar el filtro de calidad que exigimos para todas nuestras publicaciones.

Teresa Dovalpage: Muchas gracias, Ana, por acceder a esta entrevista. Y felicidades a De la Luna Libros y a todos sus satélites por su excelente trabajo.

Editorial Betania

Editorial: Betania
Sitio en la red: http://ebetania.wordpress.com
Dirección electrónica de contacto: ebetania@terra.es
País: España
Entrevista a su director y fundador, Felipe Lázaro

Teresa Dovalpage: Betania se distingue por su excelente colección de poesía, pero veo que publican otros géneros (narrativa, teatro). ¿Qué posibilidades tiene un autor sin pedigrí literario de publicar, digamos, una novela o una colección de cuentos con ustedes?

Felipe Lázaro: Betania se fundó en 1987 como un proyecto cultural dedicado –inicialmente- a publicar libros de poesía de autores españoles e hispanoamericanos. No obstante, como bien dices, fuimos ampliando otras colecciones, sobre todo, la de narrativa (novela y libros de cuentos) y  la de ensayo (literario e histórico), aunque también lo seguimos intentando con la literatura infantil y las obras de teatro, que son más difíciles de trabajar,  u otras colecciones como las de Arte, Ciencias Sociales, etc.  En definitiva, más de 500 títulos en estos 24 años de labor editorial, de donde  un 80% de nuestros títulos son libros de poesía (poemarios y antologías) y ese mismo porcentaje corresponde a los autores cubanos (más de cien, de dentro y fuera de la Isla) publicados por nuestra casa editora.

Portada del primer libro publicado por la editorial Betania en 1987, Conversación con Gastón Baquero

Respecto a la narrativa, hemos publicado novelas de escritores conocidos, como los cubanos:  Matías Montes Huidobro (Parto en el cosmos, 2002) , Daniel Iglesias Kennedy (La hija del cazador, 1995 ; Esta tarde se pone el sol, 2001 ; Espacio vacío, 2003),  León de la Hoz (La semana más larga, 2007), Pancho Vives (Ruyam, 1990),  Jacobo Machover ( Memoria de siglos, 1991), Nidia Fajardo (Poniendo los sueños de penitencia, 2002) y Armando Valdés Zamora (Las vacaciones de Hegel, 1999),  el venezolano Carlos Pérez Ariza (Pagadero al portador, 1997), el mexicano Raúl Thomas ( Cincuenta años de amor, 1999 ; Meditaciones perrunas, 2002 ; Posdata de un amor desesperado, 2004 ; Lo prometido es deuda, 2008), la colombiana Adriana Restrepo (Chivitas, 1996), la española Ángela Reyes (Adiós a las amazonas, 2004) o la nicaragüense Martine Dreyfus (Casi todo pasó en abril, 2000) pero también editamos a escritores menos conocidos, como: Andrés Alburquerque (Diez cuentos cubanos, más o menos, 2002), Magda Silva (Hacia un mundo nuevo, 2006) Paulina Fátima (El castillo de los ultrajes, 2000), Gisela García Martín (Nunca podré olvidarte, 2003). Sin dejar de mencionar  las excelentes colecciones de relatos de los cubanos Mirza L. González (Astillas, fugas, eclipses, 2001) e Ismael Sambra (Viviendo lo soñado, 2002) y a jóvenes valores como Jorge Luis Llópiz con su estupendo libro de cuentos  Juego de intenciones (2000) o las más recientes incorporaciones a la colección Narrativa, como: Inscrita bajo sospecha y De Ceca en Meca (ambos de 2010) de los también cubanos Mabel Cuesta y Gabriel Cartaya, respectivamente. Por lo tanto, publicamos a autores conocidos y a autores que se inician, siempre esperando descubrir al mejor,  pues creemos  – como decía Pavese  – que el mejor antólogo es el tiempo y estos  últimos que he mencionado ya vislumbran una trayectoria literaria con muchísimo futuro.

Teresa Dovalpage: ¡Ustedes tienen un catálogo impresionante! Y ya veo que no sólo publican a cubanos, son muy internacionales… Ahora, ¿cómo prefiere la editorial Betania recibir manuscritos: directamente de los autores, por medio de agentes o por otra vía como concursos literarios? ¿Organizan ustedes alguno en particular?

Felipe Lázaro: Lo más corriente es  recibir las obras directamente de los autores. Al principio recibíamos los manuscritos por correo postal y ahora todo se recibe por e-mail. Este prodigioso avance de la humanidad, que se llama Internet, nos ha facilitado muchísimo el trabajo, tanto  a autores como a editores. A veces, pienso cómo trabajábamos hace veinte años y casi no me lo puedo creer, hoy ya no se podría trabajar así. Veremos qué nos deparan los próximos años.

De todas maneras, no solo recibimos manuscritos de los autores, sino que también  creamos nuestros proyectos editoriales, como son los casos de los libros Conversación con Gastón Baquero (1ª edición, 1987; 2ª edición, 1994) y Entrevistas a Gastón Baquero (1998), de los poemarios La novia de Lázaro (1991) de Dulce María Loynaz, nuestro best seller, pues lo editamos un año antes que le concedieran el Premio Cervantes (1992), Versos sencillos (2003) de José Martí , Oasis (2002) de José Ángel Buesa , La ciudad muerta de Korad (2001) de Oscar Hurtado o las antología poéticas: Herejías Elegidas ( 2º edición, 2003) de Raúl Rivero, El grito y otros poemas (2000) de José Mario y Fatiga ser dos sombras (2001) de Ángel Escobar. Todos estos títulos son proyectos betanianos. Incluso el Manual de cocina cubana, un anónimo del siglo XIX, 1862) titulado El cocinero de los enfermos, convalecientes y desganados (2ª edición, 2002). Y no digamos dos antologías colectivas que han tenido cierta repercusión, como: Poesía cubana: La isla entera (1995) y Al pie de la memoria. Antología de poetas cubanos muertos en el exilio, 1959-2002 (2003).

Sin dejar de mencionar las importantes coediciones que hemos realizado con instituciones, como el Centro Cultural Cubano de Nueva York y con las madrileñas: Fundación Hispano Cubana, la Asociación Cultural Gastón Baquero, el Centro de Estudios Poéticos Hispánicos, la Escuela Internacional de Madrid (TANDEM) y VOMADE.

Teresa Dovalpage: Es tremendo…. No sabía que hicieran tanto, que tuvieran tantas publicaciones… Hace varios años me cayó en la mano precisamente un ejemplar de El cocinero de los enfermos, convalecientes y desganados, qué bueno que hayan rescatado esa joya. Y tienes razón, qué haríamos sin Internet…ya yo ni me acuerdo de los tiempos pre-Google. Cuando les llega un manuscrito de un autor novel o no muy conocido, ¿qué proceso siguen para aceptarlo o rechazarlo? ¿Cuánto tiempo, aproximadamente, toma la decisión?

Felipe Lázaro: Lo primero que se hace es leerlo con suma calma y con detenimiento. Una vez evaluado el manuscrito,  se le comunica al autor nuestra decisión: si nos interesa o no, y el tiempo de la toma de decisión depende principalmente del volumen del libro, de la cantidad de originales que hayamos recibido y estén pendientes de lectura y de su evaluación.

Teresa Dovalpage: ¿Cuáles de sus últimos libros publicados recomendaría a nuestros lectores?

Felipe Lázaro: Pues recomendaría el poemario Las palabras viajeras de la cubana-brasileña Aimée G. Bolaños publicado a finales del año pasado y  la antología crítica que inicia el 2011 betaniano: Indómitas al sol. Cinco poetas cubanas de Nueva York que reúne una selección de poemas de Magali Alabau, Alina Galliano, Lourdes Gil, Maya Islas e Iraida Iturralde  con ensayos críticos de Odette Alonso Yodú, Elena M Martínez, Perla Rozencvaig y Mabel Cuesta.

Teresa Dovalpage: Los poetas cubanos han tenido un gran apoyo en Betania porque la verdad monda y lironda es que poquísimas editoriales se atreven con la poesía. ¡Más mérito para ustedes, y ojalá que de ahí salga otro best seller como el de Dulce María Loynaz!  ¿Qué consejos le daría a un autor que quiera publicar con ustedes?

Felipe Lázaro: Que trabajen mucho sus libros, que  relean y revisen bien su obra antes de enviárnosla, incluso que la sometiesen a varias lecturas con anterioridad, pues es un excelente ejercicio crítico. O sea que una vez sus libros hayan pasado por varias  lecturas  críticas y con esos resultados tomados en cuenta, procurando  siempre que el manuscrito  venga lo más limpio posible de errores o de erratas, pues, entonces, estaríamos encantados en  recibirlos.

Teresa Dovalpage: Pues claro que sí, no hay cosa peor que empezar a leer un manuscrito y ver una “b” donde debería estar una “v” o cualquier barbaridad de ese estilo. Muchas gracias, Felipe, por acceder a esta entrevista… ¡Y no dejen de visitar el blog de Betania!

http://ebetania.wordpress.com

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Una superwoman en la red

Anika Entre Libros

Anika Lillo, nacida en Valencia en 1968, es lo que por este lado del mar llaman una superwoman. Tremenda mujeronga, vaya. Hace tantas cosas, ha puesto un movimiento continuo tal marejada de literatura y de crítica literaria, que por un momento llegué a pensar que se trataba de varias personas ocultas bajo el sobrenombre de “Anika.” Pues no, señor: es una sola y de verdad se llama así esta valenciana incansable y creadora de la excelente revista literaria Anika Entre Libros, un portal con reseñas, entrevistas, datos interesantes sobre libros…y mucho, mucho más.

Crítica literaria, webmistress, escritora, madre, educadora…Anika mantiene abiertas las puertas rechinantes de La casa de Kruela, de la que he disfrutado especialmente colándome en el subterráneo llamado “Leyendas Urbanas.” Se trata de un espacio en el que los usuarios pueden contribuir, y donde se encuentran historias de todas partes del mundo (España, México, Colombia, Perú …) Mi preferida es una situada justo donde reside Anika, en La Eliana. Si tienen ganas de pegarse un susto, visiten el enlace

http://kruela.ciberanika.com/leyen1.htm

Hay mucho, mucho más…Como dice un aviso “Cuidado al entrar, corres el peligro de no salir jamás de sus galerías.”

En cuanto a Anika entre libros, este sitio en la red lleva ¡catorce años online! y cuenta con más de 14.000 visitas diarias. Anika entre libros tiene tantas y tan variadas secciones que llevaría varias páginas describirla en su totalidad, así que mejor los invito a que se lleguen por allí.

Hay una sección de entrevistas donde acabo de leer una interesantísima, hecha por María Dolores García Pastora Daniel Sánchez Pardos sobre su novela El cuarteto de Whitechapel, donde se mezclan Borges, Jack el destripador, y el once de septiembre. Muy buena la entrevista, aunque eso de que el protagonista coma papel me dejó preocupada porque a veces me pasa…en fin…aquí está la entrevista

http://www.libros2.ciberanika.com/desktopdefault.aspx?pagina=~/paginas/entrevistas/entre526.ascx

Esto es sólo un bocado pues hay muchísimo que leer, innumerables formas de participar en la red de Anika… Pero, en realidad, ¿quién es Anika? Espero que sus respuestas sirvan para dibujar a quien ha echado a andar todos estos sitios virtuales y los mantiene muy bien puestos en el ciber espacio.

Pero aún hay algo más…Una sorpresa muy especial después de la entrevista. ¡Sigan leyendo!

Teresa Dovalpage: Ante todo, cuéntame un poco sobre ti…¿Quién está detrás de Ciberanika, Anika Entre Libros, La Casa de Kruela, Anika Cine Magazine y todo ese portentoso conglomerado de información? A veces me cuesta creer que sea una sola persona…tus días deben tener 48 horas…

Anika Lillo: Mis días son como los tuyos pero yo los optimizo al máximo porque aprovecho que hago el trabajo desde casa, aunque a veces me gustaría dedicar más tiempo a los míos y menos a la web. El problema es que me gusta hacer las cosas bien y mantener el ritmo de contenidos, y eso requiere muchas horas. Y esta que pasa tantas y tantas horas ante la pantalla es una madre de tres hijos con unas cuantas pasiones, entre ellas la literatura y el terror, de ahí que existan “Anika Entre Libros” y “La Casa de Kruela”. Como todas las madres soy cocinera, limpiadora, enfermera, educadora, psicóloga y no sé cuántas cosas más. Las revistas online son parte de mi vida así que además de todo eso acabé convirtiéndome en webmaster. A mi lado están todos mis colaboradores leyendo y reseñando libros, escribiendo artículos, haciendo entrevistas y participando en lo que pueden y quieren, porque aquí lo hacemos todo gratis. Eso sí, luego tengo que editar todo lo que recibo aparte de mis propios trabajos. Pero somos un equipo grande.

Teresa Dovalpage: Yo diría que son un equipo portentoso para hacer todo eso, contrimás de gratis. Eso es amor a la literatura. Amor del bueno, del de verdad, que no se destiñe… Y hace poco acabas de celebrar el Encuentro Anual Anika entre Libros. ¿Cómo fue? ¿Puedes compartir alguna anécdota en particular?

Anika Lillo: Fue maravilloso y hubo varias sorpresas, incluso entre los asistentes, pero quizás lo que más me emocionó y sorprendió a título personal fueron una serie de grabaciones de amigos colaboradores que habían hecho un vídeo sorpresa especial para mí. Elena hizo un parón en la presentación y dijo la palabra “sorpresa” y algo así como “Anika no lo sabe”. Fue realmente emocionante. Si queréis ver un vídeo de ese fin de semana extraordinario te dejo aquí una dirección en youtube:

http://www.youtube.com/watch?v=KCiqbbemXUE

Teresa Dovalpage:  ¡Esa “Taberna Espectral” es para ponerle los pelos de punta a cualquiera! Me gustó mucho la rifa de libros, luego he podido ver en la red un montón de bitácoras donde los participantes alababan ese gesto y los afortunados ganadores se relamían de gusto, con sus volúmenes en mano. Ahora dime, ¿de qué manera pueden los lectores participar en Ciberanika?

Anika Lillo: De muchas, porque toda la web está enfocada a su participación. Cualquier sección (desde las fichas de libros, entrevistas, gazapos literarios, biografías, biografías de personajes de ficción, etc…) está enfocada a la interactividad. Sólo tienen que enviar lo que quieren que se publique y si tiene la misma calidad que el resto va directa a la revista.

Teresa Dovalpage: Interesantísima está la de “Personajes de ficción,” ¡hay una muy buena sobre Hércules Poirot, con un detalle sorprendente! Y en cuanto a los autores, ¿existe algún servicio especial para ellos, sobre cómo publicar cuentos, poesías, fragmentos de novela en tu espacio?

Anika Lillo: Hace muchos años dediqué un espacio para eso, pero la web se hizo titánica y el servidor me cobra por espacio y por consumo de ancho de banda, de modo que tuve que dejar de cargarla con archivos que no formaran parte de las actualizaciones normales. Hoy pongo los enlaces a los pdfs en urls ajenas porque no puedo permitirme gastarme más de lo que me gasto. Piensa que siempre lo he pagado todo de mi bolsillo. Si me pasan las direcciones www de los pdfs los sigo poniendo, pero los archivos ya no.

Lo que sí tengo como algo especial son la sección de enlaces (sólo enlazo a autores porque así van a la web que quieren directamente) y las páginas de Autores Destacados, que son escritores que colaboran desinteresadamente con Anika Entre Libros.

Teresa Dovalpage: Y esos autores te están, esto es, te estamos, muy agradecidos por la promoción que nos das.

Ahora, Anika es editora, directora de un sinfín de revistas…y escritora también, ¿me comentas sobre esta faceta tuya?

Anika Lillo: Escribo desde niña, pero siendo adolescente envié un manuscrito (que hoy rompería en pedazos) casi más en plan broma que otra cosa. La sorpresa fue recibir una carta de una editorial grande pidiéndome más manuscritos y advirtiéndome que tenía talento pero que en esa novela aún se me veía muy joven. Tenía dieciséis años si no recuerdo mal. Me entró miedo, preferí seguir siendo adolescente y no lo hice, no envié nunca nada más. Sin embargo, con los años seguí escribiendo para mí, y leyendo muchísimo, así que perfeccioné un poco mi escritura. La verdad es que sólo escribo cuando me lo piden directamente para publicar en algún sitio porque de lo contrario no puedo dedicarle tiempo. Como curiosidad decir que uno de los relatos que me pidieron está publicado en un libro en Argentina, y que lo último que he hecho ha sido un epílogo reflexivo para una novela (“Diario de una adolescente del futuro”, de Javier Cosnava y Eva Rubio) en el que todo el mundo coincide que esas reflexiones son las que hacen que te reconcilies con la propia novela y entiendas de otra forma su contenido. Estoy especialmente contenta de ese trabajo.

Teresa Dovalpage: Pues los autores Cosnava y Rubio seguro que quedaron encantados, y contentísimos también. Porque, sus seguidores ya lo habrán notado, Anika tiene estilo y suma gracia para escribir. Leyendo sus posts, especialmente los de Kruela, no podía evitar el pensar: tiene madera de escritora. Muy frescamente le pregunté si había terminado algo de ficción, y ella ha tenido la amabilidad de compartir este texto que se publicó por primera vez en América como parte del volumen Otras miradas (Ediciones IMFC, Argentina). Después de leerlo, me permití recomendarle a Anika que se dedicara de lleno a la ficción. ¿No creen ustedes?

OTRO ABRAZO DE MAMÁ

Sólo salía por el agujero de la pared dos veces al día aproximadamente, por la tarde y cuando la noche ya estaba cerrada: eran los momentos en los que el contenedor verde de basura se llenaba con los desperdicios del restaurante de la esquina de su callejón. Procuraba que el resto del día no le viese nadie, mamá le había enseñado que había que protegerse de la repatriación, pero como él no lo entendió, se lo dijo de otra forma: “no volver a la guerra que sufrimos en nuestra tierra”. Para ello habían hecho un viaje muy difícil y angustioso, y mamá incluso había caminado llevándolo en sus caderas con los pies sangrantes. Él veía su sacrificio pero no lo entendía del todo bien. ¿No sería más fácil coger un avión? ¿un barco? No entendía de papeles, de repatriaciones, de estancias ilegales. De todas formas había aprendido ya muchas cosas desde que estaban en ese país de gente blanca. Mamá era muy lista y él, ahora, podía comer y sobrevivir.

Cuando salía a por comida lo hacía con mucho sigilo. Sabía que el contenedor de obra que parecía olvidado frente al agujero por el que entraba y salía del local vacío llevaba mucho tiempo allí, era amarillo, grande, y contenía maderas, hierros, cables y otras cosas similares. Aquel enorme armatoste le venía bien, y mamá fue muy lista al hacer el agujero justo detrás. Les proporcionaba intimidad y seguridad. Dentro de aquel hogar provisional no había nada, sólo polvo, un suelo sin cubrir, únicamente cemento y pilares, algunas hojas que se habían colado con el aire y los pocos objetos que traían.

Una noche salió un poco antes porque necesitaba respirar aire puro, y decidió agacharse tras el contenedor de obra a la espera de que el chico del restaurante tirara los restos de aquellas cenas sobrantes y productos naturales con mal aspecto. Se dio cuenta de que él también tenía el mismo color de su piel y sintió, por un momento, una extraña sensación de alegría que hacía tiempo no experimentaba. Eso le hizo bajar la guardia y se acercó al joven.

– ¿De dónde sales?

El niño no le entendió. Intentó explicarle su situación, necesitaba ayuda, pero el empleado del restaurante tampoco comprendía al pequeño. Venían de distintas tierras, utilizaban distintos lenguajes. A pesar de que el pequeño sonrió no pudo evitar extrañarse ante los gestos del joven que parecían decirle que se marchara.

– ¡No quiero problemas! ¡Lárgate!

Se marchó malhumorado para volver al restaurante y desapareció por la esquina. El pequeño rebuscó entre la comida y se percató de que últimamente cada vez salían menos alimentos. Aquello le intrigaba y la sensación que le proporcionaba esa escasez no era buena.

Volvió a su hogar improvisado.

– Mamá, hoy hay poco que comer.-dijo.

Mamá no contestó. Además, empezaba a oler muy mal y estaba hinchada. El color de su piel estaba cambiando y su aspecto comenzaba a ser distinto.

Aquella noche el niño decidió poner la única manta que tenían por encima de su madre, cubrirla entera, y utilizar él lo que quedaba pero tumbándose encima, rodearse con la manta sobrante, y así evitar que aquel hedor entrara por su nariz con tanta intensidad. Esa noche soñó con su madre: ella se alejaba, caminaba mirándole, marcha atrás, y conforme avanzaba en sentido contrario se hacía más etérea, hasta el punto de desaparecer. Él gritaba y después sólo había oscuridad y su llanto. Se despertó sobresaltado, llorando de verdad. Abrazó él bulto que escondía el cuerpo de su madre y la llamó entre gemidos.

Los días siguientes no fueron muy distintos. La comida no sólo escaseaba en el contenedor si no que, además, un buen día dejó de llegar. No podía soportar la curiosidad y puso más atención. Había algo nuevo en el ambiente: silencio. Decidió arriesgarse por la mañana, cuando su estómago ya no podía más y el dolor de cabeza se le hizo insoportable. Salió por el agujero y caminó. Ya no trataba de pasar desapercibido, tenía que salir del callejón y doblar la esquina para saber qué estaba ocurriendo.

Un par de mujeres le vieron acercarse por el callejón.

– ¡Díos mío! ¿Has visto a ese niño? ¿Qué debe tener… cinco años?

– Seis como mucho, pero con esa pinta da una impresión. Está flaco y mugriento. No debe haberse lavado en años.

– Seguro que lo utilizan para pedir limosna.

– Agárrate bien el bolso… por si acaso.

– ¿No estaremos exagerando, Elena? ¿no sería mejor llamar a la policía o a Asuntos Sociales? Igual necesita ayuda.

– Igual.

Continuaron la conversación en su avance pero jamás hicieron esas llamadas.

Era lo que se temía. El restaurante estaba cerrado. Observó más ojos escudriñándole e incluso hubo quien le señaló. El callejón era un sitio seguro de noche, pero salir de él a plena luz del día era una locura. En la calle principal podían verse niños, familias, hombres con maletines, perros, mujeres con bolsas de compra, coches, motos… Allí no estaba seguro, así que corrió a esconderse.

– No sé qué hacer.

Mamá no contestó. Sabía que no lo haría, pero necesitaba a alguien con quien hablar. Además, la única vez que había intentado comunicarse con otra persona había sido con el camarero y aparte de no entenderle, se notaba a leguas que el chico le estaba rechazando de su vida.

Dedicó el resto de la mañana a sumirse en un letargo obligado. No podía salir, era muy arriesgado, la gente le miraba, le señalaba, ponía cara de asombro o de asco, o de pena tal vez, pero no importaba nada de eso porque, como le había dicho mamá, cualquiera de ellos podría conseguir que les devolvieran a la guerra. Mamá le había mostrado, sobre todo, de qué personas y coches ocultarse. Conocía los uniformes porque los había memorizado bien y durante aquellas noches de delirio que siguieron al cierre del restaurante, a su pesadilla con mamá, se había unido una nueva pesadilla con hombres uniformados y contenedores de comida vacíos y llenos de agujeros.

Su contenedor de basura, aquel que le había estado alimentando, ahora apenas se llenaba de cajas con residuos incomprensibles para él que antes solían estar al lado, y no dentro. Buscaba con ansiedad y casi sin fuerzas algo que llevarse a la boca. Comió cartón, pero no le pareció una gran solución; sabía mal y le dolía el estómago cuando lo ingería. Además, sin botellas de agua a medio vaciar su boca y su garganta cada vez se resecaban más, y empezaba a perder fuerzas.

La fiebre comenzó a subirle y las pesadillas, a multiplicarse.

Se abrigó en la manta abrazando a mamá. Se enfadó incluso con ella. ¿Por qué le había traído hasta allí? ¿Por qué ahora ya no le hablaba nunca?

Una mañana abrieron la persiana que les había dado tanta intimidad. Apenas pudo darse cuenta de lo que ocurrió. Escuchaba voces, pero estaban lejanas y le parecía como si tuvieran eco. Tenía frío y su mente vagaba en un mundo irreal de sonidos incomprensibles y visiones oscuras. Notó, eso sí, que hubo mucho movimiento, incluso su cuerpo se movía. No era él. Le habían cogido en brazos. Escuchó sonidos fuertes de sirenas, y ya no pudo oir nada más. Perdió el sentido.

– ¿Cómo te encuentras hoy guapetón?

Tenía que admitir que aquella chica pecosa le trataba bien y era muy simpática, pero no entendía lo que decía.

¿Dónde está mi mamá? –preguntaba él.

– Veo que te encuentras mejor. Estupendo, porque creo que dentro de una semana te van a dar el alta y que tu vida va a cambiar a partir de ahora.

Aquella misma noche se escapó y vagó, algo mareado y bastante confundido. Caminó sin saber adónde ir, sabía qué buscaba, pero no si lo encontraría. Una imagen cruzó por su cabeza: los pies sangrantes de mamá. Sus pies también sangrarían hasta encontrar a mamá. Procuraba, a pesar de todo, esconderse entre las sombras. No era consciente de que iba descalzo y con una bata de hospital, pero de su memoria no podía escapar algo muy importante: las enseñanzas de aquella a quien buscaba.

Llegó un momento en que ya no veía bien, el cansancio le pesaba como si llevara a cuestas un mundo, cada uno de sus músculos dolían y ni siquiera su mente era capaz de pensar con un mínimo de raciocinio. Vio algo grande y amarillo al fondo de un callejón y sus pasos se acercaron hasta allí como un imán. Buscó un agujero, pero no lo había, y tampoco podía hacerlo él. Habían reforzado la pared y el pequeño se sentía desfallecido. No importaba, allí, en su callejón, aún olía a mamá.

Nadie le vio hasta cinco días después de haber llegado a su hogar. Aquel callejón no tenía edificios con ventanas en esa dirección, el contenedor de obra seguía agarrado al suelo con toda su pesadez y su cuerpo estaba escondido tras él, donde se había sentido protegido. Soñó varias veces con mamá. El último sueño fue el mejor: empezaba con aquel hedor que había dejado atrás cuando les descubrieron, después bajaba la intensidad del olor hasta desaparecer por completo y un ser etéreo iba cobrando forma y densidad para acabar acercándose a él con los brazos extendidos. Una sonrisa en la cara y el grito de su nombre con aquel tono tan familiar y amado fue lo único que necesitó para echar a correr y unirse con mamá. De aquel sueño jamás despertó. Cuando lo encontraron estaba frío… pero sonreía.

© Anika Lillo, La Eliana, Valencia (España) 25 de enero de 2008

Teresa Dovalpage: Por si se quedaron con la miel en los labios, aquí va otro relato escrito por Anika, esta vez usando la pluma de la escalofriante Kruela, sobre un asesinato (verídico) ocurrido en la región valenciana

http://kruela.ciberanika.com/expe24.htm

Muchas gracias, Anika, por dedicar parte de tu precioso tiempo a responder esta entrevista. ¡Y anímate a escribir ficción, que tienes material pa eso!

Ediciones Valnera

Editorial: Ediciones Valnera
Sitio en la red: http://ediciones-valnera.com/
Dirección electrónica de contacto: valnera@ediciones-valnera.com
País: España
Entrevista a su director editorial, Jesús Herrán

Teresa Dovalpage: En la presentación de Valnera dice que busca “la combinación en sus publicaciones de lo universal con lo local, de las ediciones de lujo (origen de su nacimiento) con otras más populares.” ¿Qué posibilidades tiene un autor sin pedigrí literario de publicar, digamos, una novela o una colección de cuentos con ustedes si no trata de Cantabria? ¿Estarían interesados, por ejemplo, en una colección de cuentos latinoamericanos?

Jesús Herrán: Las posibilidades de publicar en Valnera nada tienen que ver con el pedigrí. Lo que sí pretendemos, sobre todo en la colección Valnera Literaria, es mantener un nivel literario muy elevado. Si algún autor –sea español o hispanoamericano, trate de temática cántabra o universal– tiene una obra con calidad literaria suficiente, siempre podrá editar con nosotros. Pero el listón está muy elevado (recomiendo que lean El número de la BellaLa propia habitación).

Teresa Dovalpage:  El número de la Bella ha recibido muchísimas críticas elogiosas…Aquí pueden leer una de ellas

http://www.cantabria24horas.com/noticias/Presentada-la-novela-OEl-n%C3%BAmero-de-la-bellaO,-de-Emilio-Pascual,-editada-por-Valnera/21646

Ahora, ¿podría abundar un poco más sobre las ediciones de lujo? ¿Son generalmente pagadas por los propios autores o las costea la editorial?

Jesús Herrán: Todos los libros de Valnera los paga Valnera. Esto nos permite mantener una línea editorial coherente. Hay editoriales que editan “cualquier cosa”, siempre que lo pague el autor; esto genera negocio, pero hace que se pierda la línea editorial.

Nuestras ediciones de lujo pueden ser financiadas en parte o en su totalidad por Instituciones, pero siempre partiendo de un proyecto propio de Valnera.

Teresa Dovalpage: ¿Cómo prefiere la editorial Valnera recibir manuscritos: directamente de los autores, por medio de agentes o por otra vía como concursos literarios? ¿Organizan ustedes alguno en particular?

Jesús Herrán: Somos una editorial familiar, por lo tanto preferimos el trato directo con los autores. Como nuestro ritmo de publicación es lento, casi siempre vamos nosotros en busca de algún autor que nos gusta y que puede estar a nuestro alcance, porque, no nos engañemos, no suele haber grandes obras literarias en los cajones de los noveles.

Teresa Dovalpage: Es cierto, pero cuando de uno de esos cajones sale un manuscrito y va a parar a ustedes, ¿qué proceso siguen para aceptarlo o rechazarlo? ¿Cuánto tiempo, aproximadamente, toma la decisión?

Jesús Herrán: Generalmente leo yo la obra, o, al menos, hago varias catas de lectura. Es curioso que muchas veces el autor te reclama una contestación rápida, como si sólo te hubiera enviado el manuscrito a ti. Y normalmente los manuscritos que te llegan los envían a todas las editoriales que conocen. De todos modos, procuro contestar en un plazo no superior a un mes.

Teresa Dovalpage: ¡Bueno, eso es rapidísimo! Y tiene razón, ese mismo manuscrito está seguro rodando por las mesas de diez editoriales más…Ahora, ¿cuáles de sus últimos libros publicados recomienda a nuestros lectores? La propia habitación me parece fascinante, por lo que veo en la sinopsis.

Jesús Herrán: Sin ninguna duda El número de la Bella, que es el mejor ejercicio literario publicado en castellano en muchos años. Todo un clásico aunque sólo tenga cuatro meses.

Teresa Dovalpage: Y estoy segura de que antes del año habrá llegado a ser best seller, hay muchísimos artículos, todos encomiosos, sobre esta obra en la red. Y para terminar, ¿qué consejos le daría a un autor que quiera publicar con ustedes?

Jesús Herrán: Que lea El número de la BellaLa propia habitación, y si cree que puede alcanzar ese nivel, que envíe su manuscrito.

Teresa Dovalpage: Ciertamente el listón está alto, como ha dicho al principio, pero… eso lo motiva a uno más. Muchas gracias, Jesús, por acceder a esta entrevista.

De izquierda a derecha un equipo muy bien avenido: Jesús Herrán Ceballos, Ángeles de la Gala Bueno y José Ramón Sánchez Sanz. (Foto tomada del sitio en la red de Valnera)

Volando con Avión de Papel

Aviondepapel.com se integra en Aviondepapel.tv

Director: David González
Sitios en la red: aviondepapel.tvaviondepapel.com
Dirección electrónica de contacto: vuelos@aviondepapel.com
País: España

Entrevista a David González, director de aviondepapel.tvaviondepapel.com.

Teresa Dovalpage: Ante todo, hago hincapié en que un escritor consulte al menos cuatro o cinco ejemplares de una revista o de cualquier medio en formato digital, del tipo que sea, antes de enviar una colaboración, del tipo que sea. (Vamos, para que no le vaya a proponer a una sobre decoración de interiores un cuento de ciencia ficción.) Ahora, después que el autor haya hecho su “tarea” y si su material se corresponde con el estilo de la publicación, ¿aceptan ustedes colaboraciones espontáneas?

 

David González: La televisión literaria ww.Aviondepapel.tv cuenta con diferentes contenidos en diferentes formatos (texto, vídeo y foto). Somos un equipo de periodistas especializados en cultura formado por cinco personas. No solemos incorporar colaboraciones externas a nuestros contenidos, sino que preferimos desarrollar contenidos propios con entrevistas con escritores, reportajes, reseñas de libros y fotopalabras (fotonoticias tituladas). Somos un medio online mediano que está creciendo. Quizás en el futuro ampliemos nuestra plantilla de colaboradores, pero por el momento, preferimos controlar desde dentro nuestra línea editorial. Publicamos vídeos y reseñas de los autores que creemos que escriben buena literatura, autores jóvenes por los que los lectores deberían interesarse hoy y en un futuro; y autores más relevantes que entendemos que son de interés tanto para nuestros lectores fieles, que se dejan recomendar por nosotros, como para los lectores que demandan más actualidad literaria.

 

Teresa Dovalpage: ¿Aceptan cuentos, minicuentos, fragmentos de novela? ¿Deben ser inéditos o pueden haber aparecido ya en algún otro formato? ¿Cuál es la extensión mínima y cuál es la máxima?

 

David González: En un origen, antes de que la revista Aviondepapel.com migrara y evolucionara hacia el formato multimedia de Aviondepapel.tv, disponíamos de un especio foro donde los lectores publicaban sus textos. Actualmente, no disponemos de dicho espacio de publicación. Aunque no descartamos en un futuro resucitar secciones parecidas, como la cesión de primeras páginas, primeros capítulos o la cesión de un relato o poema. Ahora, no es el caso. Preferimos centrarnos en la actualidad, la recomendación y las entrevistas literarias de modo que  no publicamos textos inéditos o ya publicados por autores o colaboradores externos. Nos centramos en vídeo entrevistas con escritores, reportajes sobre literatura, fotopalabras (fotonoticias), reseñas de libros, fotogalerías. Seguimos ampliando nuestras secciones;, pero, por el momento, en este nuevo año, sólo hemos incorporado una vídeo recomendación de un libro que personajes del mundo de la cultura nos realizan (escritores, actores, cineastas, etc.). El resto de secciones siguen siendo las preferidas por nuestros lectores /espectadores: Pasaporte de Escritor, Recomienda un libro, Estuvimos allí, Muy Pronto, Fotopalabras). Sí estamos experimentando con formatos diferentes, como el de incorporar un vídeo a varias viñetas de una entrevista, algo así como una fotonovela con vídeo incorporado: http://www.aviondepapel.tv/2010/12/los-circulos-eroticos-de-pablo-gallo/. Y no descartamos reiniciar nuestros encuentros digitales con autores, donde, una semana antes, los lectores dejan sus preguntas y el escritor responde las más interesantes en formato vídeo: http://www.aviondepapel.tv/2009/09/encuentro-digital-con-sara-cucala/

Teresa Dovalpage: ¡Ésa es una excelente idea, los encuentros digitales con autores! ¿Cómo se puede participar en ellos?

David González: Siempre decimos que las personas que deseen compartir, colaborar o participar con sus inquietudes y sugerencias en la televisión literaria Aviondepapel.tv (pronto nuestra webtv incorporará también los contenidos formativos de aviondepapel.com), recomendamos participar en los campos de comentarios, que sirven de tertulia o debate online. O bien iniciar con nosotros y el resto de lectores conversaciones en nuestro Facebook o Twitter.

Teresa Dovalpage: Muchas gracias, David, por acceder a esta entrevista, ¡y que siga volando ese Avión de Papel!