Archivo mensual: abril 2012

Entrevista a Esteban Bedoya, embajador de las palabras

Esteban Bedoya nació en Asunción, el 25 de abril de 1958. Siendo niño viajó a Buenos Aires con su familia, allí creció, estudió, “experimentó” y se recibió de arquitecto.

Durante los años de la dictadura de Stroessner, Bedoya compartió parte de su tiempo, entre actividades políticas con los exiliados paraguayos, y la práctica de la escritura en talleres literarios, habiendo ganado premios de la Asociación Latinoamericana de Poetas (1982) y de la Editorial Helguero (1983).

Su libro La fosa de los osos (2003), fue traducido al francés como La fosse aux Ours (2005) (y al alemán como Der Bärengraben, 2009) y será publicado en Francia con el sello de la editorial La derniere Goutte. Su novela Los Malqueridos tiene dos ediciones y fue traducida al francés para una próxima edición. El Apocalipsis según Benedicto, recibió el premio PEN American Center/Lily Tuck, 2010, y será traducido al inglés y publicado en los EE.UU. de América. Su último libro El coleccionista de orejas (novela) será traducida al francés y publicada en Francia por la La derniere Goutte.

Bedoya es miembro del PEN Club del Paraguay, de la Societé Fribourgeoise des Écrivans, Suisse, y del PEN American Center, New York.

El Apocalipsis según Benedicto es una colección de cuentos largos o novelas cortas en que la realidad y la fantasía se entretejen para divertir y hacer pensar al lector. La que da título a la obra enlaza a  Joseph Ratzinger con una monja mexicana y se recrea en su jugosísima relación. Confieso que me he divertido muchísimo leyéndola, porque además recibí al obra justo cuando el Papa visitaba Cuba. No añado nada más.  “Villa Eloísa,” verdadera joyita de ironía, una historia de fantasmas y arribismo, tiene un final inesperado, y “Los González Espino,” con su ángel incluido, pinta escenas de la dictadura que resultan más escalofriantes que si tratara de diablillos.

Y sin más, los dejo con esta entrevista a su autor

Teresa Dovalpage: ¿Cuándo empezaste a escribir y qué te motivó?

Esteban Bedoya: Comencé a escribir “líneas sueltas” durante la escuela secundaria, hasta esa época (y desde mi niñez) mi forma de expresión había sido el dibujo. A través de éste se manifestaban mis “monstruos”, pero llegó un momento en el que comencé a necesitar de otra herramienta para expresarme, y la encontré en la palabra escrita. La literatura me sirvió para expresar con detalles, los pensamientos que no podía reflejar con dibujos.

Teresa Dovalpage: Cada manifestación artística tiene su propia gracia pero creo que la literatura nos permite explayarnos más… Vamos, es cuestión de gustos, claro, porque yo no sé dibujar ni un triste gato. ¡Pero qué bueno que te decidiste a escribir! Has trabajado en el cuerpo diplomático de Paraguay y ahora vives en Australia, ¿cómo ha influido en ti, como escritor, el vivir fuera de tu país?

Esteban Bedoya: Respecto a la influencia de haber vivido fuera de mi país gran parte de mi vida, debo señalar que la primera experiencia fue muy dura debido al traslado forzado de toda la familia a la gran ciudad de Buenos Aires. De esos difíciles años de la infancia, surgió la energía que me movilizó a escribir. Mis demás experiencias en Europa y ahora en Oceanía, sirven para nutrirme de sensaciones producidas al descubrir las variadas manifestaciones de la cultura humana. Pero, la energía vital es la que llega desde la infancia. Esa energía que durante mucho tiempo fue rabia contenida, fue siendo liberada de manera más o menos estética a través de mis escritos.

En cuanto a mi condición de escritor, este hecho refuerza considerablemente mis funciones como diplomático. La producción literaria es una herramienta para abrir mercados. Detrás de los narradores hay una ciudad y un país interesados en dar a conocer sus bienes culturales y comerciales. Somos promotores de nuestra cultura y ayudamos a lograr el reconocimiento de nuestras peculiaridades de nación soberana.

Teresa Dovalpage: Llevas mucha razón en lo de la rabia contenida como motor. Y en efecto, los autores resultan ser de cierta forma embajadores de la palabra ante quienes no son sus coterráneos. Y volviendo a la escritura… ¿tienes una rutina para escribir, un tiempo especial del día en que prefieras sentarte ante el ordenador y darles rienda suelta a las musas?

Esteban Bedoya: Mis exigencias laborales me “organizan” la vida: Normalmente me despierto a las cuatro y treinta de la mañana, y comienzo a escribir entre las cinco y las ocho (mientras tomo mate amargo y me distraigo escuchando jazz o música clásica). Luego retomo mis escritos a partir de las siete de la tarde y hasta las nueve de la noche. Aunque, una vez que estoy metido de lleno en un relato, busco cualquier momento disponible para escribir. De todas formas, la rutina impuesta por mi propio horario de funcionario diplomático, me va marcando el ritmo. Pero hay que destacar, que el proceso de creación no se detiene, todo el tiempo van surgiendo nuevas ideas, que no necesariamente deben ser escritas en la computadora o en un cuaderno de apuntes, ya que la redacción de una frase se puede plantear y archivar en la memoria de nuestro cerebro.

Teresa Dovalpage: ¡Te levantas a las cuatro y treinta para escribir! Eso es lo que se llama disciplina. Va toda mi admiración desde Taos hasta Australia. ¿Qué libros te han impactado más, como autor y como lector?

Esteban Bedoya:  El castillo, de Kafka (por creerme el protagonista de la historia), “La increíble y triste historia de la Cándida Eréndira…”, de García Márquez (por maravillarme con las imágenes y haberme mostrado las posibilidades que ofrece la literatura para hacer descubrimientos), Recuerdos, sueños, pensamientos, de Karl Jung (sin poseer la prosa de García Márquez, tiene la misma poesía), Santa Evita, de Eloy Martínez (por enseñarme acerca del valor de la mentira en argumentos literarios), y muchos, muchos otros libros.

Teresa Dovalpage: Me encanta esa comparación de García Márquez y Jung. En las cuatro obras que componen El Apocalipsis según Benedicto tocas diferentes temas, lugares y personajes. ¿Los escribiste planeando que formaran un libro o decidiste integrarlos después?

Esteban Bedoya: Mi idea original fue que “El Apocalipsis según Benedicto” resultase una novela más extensa, pero luego de una larga meditación, llegué a la conclusión de la necesidad de ahorrar palabras, administrarlas correctamente… lograr la prosa “justa”. Para eso debería evitar que la obra se desbordase. Por eso opté por una “nouvelle”, y a esa novela corta decidí acompañarla con otros relatos que no estuviesen vinculados con la historia de Benedicto. Los temas de cada uno de los relatos responden a la necesidad de contar otras historias que tenía atragantadas desde hacía un buen tiempo.

Teresa Dovalpage: Pues pegan muy bien las cuatro juntas, forman una especie de coro multinacional. ¿Y en qué nueva obra estás trabajando ahora?

Esteban Bedoya: Mi último libro recientemente publicado es La colección de orejas. Obra que parece haberme robado energías. Ahora me invade una cierta pereza que trato de combatir con la lectura de diversos autores. A pesar de esto, ya empecé a hacer anotaciones para escribir una serie de cuentos, que espero se transformarán en otro libro. En el hemisferio Sur está comenzando el frío (al menos en Canberra), y esto es una invitación para el encierro, la meditación y la creación. Es el comienzo de un nuevo tiempo, seguramente propicio para arrancar definitivamente con nuevas historias (que estarán pobladas de fantasmas y raras experiencias paranormales, tanto mías como de gente cercana).

Teresa Dovalpage: Tus lectores las esperamos… Y para terminar, como sabes, este blog está diseñado para ayudar a los autores que comienzan a buscarles un hogar a sus manuscritos y a saber más del arte de escribir por boca (o pluma) de otros autores. ¿Tienes algún consejo o recomendación que darles a quienes se inician ahora en este oficio de escribir?

Esteban Bedoya: El mayor aprendizaje que recibí a los 20 años en un taller literario en Buenos Aires, fue a tener paciencia. Hay que ser paciente para elaborar una idea, paciente para reescribir aquello que no nos convence, paciente y humilde para aceptar que uno puede estar errando el camino. Ante las dudas que genere un texto, es bueno darle tiempo para que madure (esto se puede lograr, guardándolo en un cajón por un par de semanas, o recurriendo a un lector crítico, alguien quien con la honestidad de sus comentarios nos puede ayudar a encontrar la pista correcta).

Evitar el facilismo de encontrar soluciones mediocres, aprender a descubrir nuestras propias limitaciones e intentar superarlas.

Finalmente, es mejor hacer el intento de escribir un solo buen libro, que tener una inmensa y mediocre producción (libros que no se pueden terminar de leer y acaban siendo lanzados por la ventana).

Teresa Dovalpage: ¡Excelentes consejos, Esteban! Muchísimas gracias por tus consejos y por acceder a esta entrevista.

Concurso ¿Quién es este poeta?

Comunicado de prensa de Marlene Moleón, directora editorial de Eriginal Books.

Eriginal Books se siente honrada de publicar Poesía engavetada una recopilación de poemas de 1970 a 1993, que será presentado en Miami el próximo mes de julio.

El autor de Poesía Engavetada  publicó un exitoso libro de poesía en un tiempo en que “todavía se podía decir en Cuba que en la poesía lo mismo cabía la palabra carajo que corazón, sin que un mojigato te saliera al paso”.

Luego vino la debacle y nunca más volvió a publicar. Escribió  durante veinte años solamente para su gaveta.  ¡Así de grande fue la herida que le rompió la vida!

En un momento en que el poeta se sintió viejo mandó a su hija, en un abultado sobre de correos, un amasijo de hojas que ya comenzaban a ponerse amarillas, algunas tan viejas que tuvo que fotocopiar para que no se pulverizaran en sus manos. Ella pasó los poemas  a la computadora, uno por uno, cada noche después de regresar del trabajo, y se los envió de vuelta para que los revisara.  Poco tiempo después  habló a su padre para publicarlos  y éste, luego de pensarlo mucho accedió.

Cuando la hija del poeta me escribió para proponer  que Eriginal Books publicara Poemas Engavetados argumentó: “Pienso que es hora ya de que estos poemas se publiquen; es un deber ético. Cuba necesita de este tipo de publicaciones, necesitamos entender de dónde venimos para saber a dónde vamos”.

Las primeras 10 personas que identifiquen al poeta recibirán un ejemplar de Poesía Engavetada. La selección se hará por la lista de comentarios en esta página (que es la de Eriginal Books, no aquí) y el cierre se hará el 30 de junio. El envío de los libros se hará durante el mes de julio.

Los competidores de este concurso en el proceso de identificar al autor podrán  formular preguntas que sólo requieran respuestas  afirmativas o negativas (Si o No). Por ejemplo ¿El autor es cubano?  Respuesta; Sí. ¿El poeta vive en Cuba actualmente? Respuesta: No.

QUIZÁS SÓLO SE TRATA DE QUE NO SOY POETA

Alguien acaba de decirme que estoy muerto.

Y en realidad, ¿qué soy si no?

si mis versos solo despiertan la callada por respuesta;

si mis sueños, mis esperanzas, mis incertidumbres

mis dolores, mis alegrías, mi todo

dan vueltas centrífugas y aterradoras solo en mi cabeza

solo en mis poemas

que duermen un letargo eterno en la gaveta.

Qué ironía

yo, que tengo tantísima necesidad y delirio de comunicación;

yo, escribiendo en realidad para la gaveta,

creyéndome que escribo para publicar al instante inmediato

aún con la página caliente.

Creo que sí, en realidad no soy más que un muerto.

¿Qué otra cosa es alguien en quien nadie piensa

alguien a quien nadie toma en cuenta

alguien que está completamente solo?

Quizás solo se trata simplemente de que no soy poeta

sino un iluso, un majadero

ineficaz, anodino

patético cronista de la temporalidad,

muerto literalmente de pena en vida

entre el silencio impenetrable y la necesidad de comunicación

con sus contemporáneos.

Por favor, dejen los comentarios en el blog de Eriginal Books

Entrevista a Agustín Cedrez Varela

Agustín Cedrez Varela nació en Montevideo, Uruguay, en 1993. Allí vive actualmente. Estudia Relaciones Internacionales en la Universidad de la República. Acabamos de publicar en TheWriteDeal su primera novela, Falcón Piers: un ángel desterrado.

Para contactar con el autor, pueden escribirle a temane@hotmail.com

La trama de Falcón Piers: un ángel desterrado se mueve entre la Tierra y el Cielo, pero un Cielo que no se parece mucho a las descripciones habituales de este lugar. El protagonista, joven estudiante de medicina al comienzo de la novela, recibe su título de doctor al mismo tiempo que comienza a ascender en las jerarquías celestiales. Entre sus aventuras se encuentra descubrir combinaciones secretas, rescatar Biblias de valor histórico, hallar el Santo Grial y llevarlo a su destino final  y luchar con sus propios sentimientos, que no son precisamente angélicos muchas veces… Falcón se debate entre la carrera medicina y la de ángel. ¿Cuál terminará por conquistar su alma? Una novela entretenida y llena de humor, en que las peripecias de Falcón no le dejan al lector ni un minuto de descanso.

Aquí converso con el autor

Teresa Dovalpage: Eres muy joven. ¡Cuántas personas hay que esperan a los treinta o los cuarenta para escribir su primera novela! ¿Falcón Piers es tu primera obra o ya habías escrito algo antes (cuentos, poesías)?

Agustín Cedrez Varela: Había escrito en algunas revistas educativas de mi colegio, pero nada que se acercara a la magnitud de esta obra. Debo confesar que al principio me sentía inseguro sobre cómo desarrollarla, principalmente porque la tarea de los escritores al principio es solitaria, quizá una de las mas solitarias del mundo, pero luego, de a poco, van apareciendo amigos invisibles, que disfrutan y se ríen igual que tú. Eso es algo muy disfrutable.

Teresa Dovalpage: La gracia de la escritura es la soledad… Yo todavía no entiendo a los que escriben en medio de una cafetería, pero bueno, para gustos se han hecho los colores. ¿Y qué te motivó a escribir sobre un tema tan poco común? Porque aunque en la obra hay elementos conocidos, esta doble vida celeste-terrenal es muy novedosa.
Agustín Cedrez Varela: Mi principal motivación fue la observación del mundo, quiero decir, al analizar la conducta de Falcón y ver que por ejemplo, cuando sus amigos le ofrecen cerveza –algo completamente normal para un joven de su edad– y el pide agua mineral, lo que en realidad está haciendo es decirle “no” a los vicios y males de este mundo, porque siente que el mundo es demasiado cruel para él. Para ello me inspiré en el Lazarillo de Tormes, y su ingenuidad que luego se va transformando en maldad.

Teresa Dovalpage: Mira qué interesante, porque yo pensé en el Lazarillo un par de veces, mientras leía la novela. Es la evolución de tu personaje, un bildungsroman de fantasía. ¿Has asistido a talleres literarios o tienes algún tipo de formación “formal” en este aspecto? Ojo, que no estoy diciendo que sea necesaria. Te pregunto por la pura curiosidad…

Agustín Cedrez Varela: A talleres literarios estrictamente hablando no, pero desde pequeño mis padres me han invitado a entrar al mundo de las letras, ambos son profesores; mi padre de Filosofía, y mi madre de Matemáticas.

Teresa Dovalpage: Se notan las buenas influencias… ¿Tienes una disciplina especial para escribir, una rutina diaria?

Agustín Cedrez Varela: No se por qué, pero sólo puedo escribir de noche, y si es con la luna de fondo, mejor aún.

Teresa Dovalpage: ¡Lindo! ¿En qué estás trabajando ahora? ¿Tienes planes para otra novela?

Agustín Cedrez Varela: Estoy escribiendo una novela sobre Egipto –un país que me ha fascinado desde siempre. Espero poder terminar a fines de este año.

Teresa Dovalpage: ¿Algún consejo para autores jóvenes que estén buscándoles un hogar a sus manuscritos?

Agustín Cedrez Varela: Que no se desanimen frente al primer portazo en una editorial, hay muchas personas dispuestas a ayudar siempre y cuando les lleguen ideas.  Una de las peores cosas que se puede hacer, es quedarse con la duda de “¿Que podría haber pasado si me hubieran publicado?” Hay que salir decidido, o si no, dedicarse a otra cosa.

Teresa Dovalpage: Excelente  consejo, Agustín. Como lo ponen por esta zona: Si no preguntas, no te pueden decir que sí 🙂 Muchas gracias por aceptar esta entrevista, ¡y suerte con la  próxima novela!

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Entrevista a Lilia Carlota Lorenzo

Lilia Carlota Lorenzo es una autora argentina radicada en Italia. Es arquitecta, se ocupa de actividades artísticas y escribe acerca de “hechos extraños ocurridos en la pampa,” de donde es originaria. Acabo de editar su novela El tapado de la carnicera para la colección Hojas Azules de TheWriteDeal, y me ha gustado tanto que he decidido hacerle una entrevista para saber más de ella… ¡No hay nada tan fascinante como curiosear en la vida de los autores cuando nos ha gustado un libro!

El tapado de la carnicera está basada en un hecho de sangre ocurrido en un pueblito de 207 habitantes. Hay un crimen y hay drama, todo narrado con un fino, a veces delirante, sentido del humor.

“¿Qué horror vio el hijo de la modista en la cocina de la bella Solimana, que cuando la encuentra escapa aterrorizado; y por qué ella atrae a los hombres del pueblo en su casa y asusta a su hermana retardada con la madre muerta? Algo sabe la excéntrica telefonista, que se oculta detrás de un biombo para que nadie vea como envejece, mientras el barbero controla a todo el pueblo a través de la cerradura…”

Su calidad ha hecho que el libro fuera seleccionado para participar en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (18 de abril al 1 ° de mayo) entre todos los libros autopublicados por Bubok en Colombia. Es realmente un honor muy especial, pues en general las ferias del libro no suelen aceptar autopublicaciones. Pero cuando algo es bueno, se impone.

Y aquí va la entrevista

Teresa Dovalpage: ¿Cuándo empezaste a escribir y qué te motivó?

 

Lilia Carlota Lorenzo: Escribí mi primera poesía cuando tenía ocho años, en prosa empecé a los catorce. Hoy me avergüenzo releyendo esas cosas, pero me hicieron descubrir que la escritura es una de las formas más divertidas de la creatividad.

Teresa Dovalpage: Nada de qué avergonzarse; sin los primeros pasos no habrías llegado a donde estás ahora. Y sin dudas que escribir es divertido: entretiene y fíjate que ni siquiera engorda. Cuando yo te digo que los escritores nos quejamos de vicio… Ahora que vives en Italia, ¿has notado alguna influencia en tu manera de escribir del idioma italiano?

Lilia Carlota Lorenzo: Veinte años en la tierra de Dante me han enriquecido, pero mis novelas de la pampa permanecen ‘incontaminadas’.

Teresa Dovalpage: Es cierto; podía notar el acento argentino de tus personajes, el vos, la ricura del sur… ¿Tienes una rutina para escribir, un tiempo especial del día en que prefieras sentarte ante el ordenador y darles rienda suelta a las musas?

Lilia Carlota Lorenzo: Me levanto a las cinco de la mañana, preparo el mate y me siento frente a la computadora. No hay nada como el silencio para trabajar tranquila.

Teresa Dovalpage: ¡Muchas felicidades por ser tan organizada! Mis musas a las cinco de la mañana están más dormidas que yo… tendré que probar el mate uno de estos días a ver si me espabilo.

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Volviendo a tu literatura, ¿qué libros te han impactado más, como autora y como lectora?

Lilia Carlota Lorenzo: Pienso que El nombre de la rosa sea la mejor novela policíaca escrita hasta ahora. Me gusta Simenon, sobre todo el Simenon de las novelas, ya sea por el ambiente que se respira en las mismas como por el modo con el cual el autor entra en la psique de los personajes.

Teresa Dovalpage: Y tú has hecho lo mismo. Podía “ver” a Solimana, sentir la fuerza de su calentura, pero fue solo al final que se me aclararon algunas dudas. Es uno de los personajes mejor trazados de tu obra.  En cuanto a temáticas, tú escribes sobre hechos fuera de lo común que han sucedido en la pampa argentina. ¿Haces mucha investigación antes de comenzar a escribir tus novelas?

Lilia Carlota Lorenzo: Lo fundamental es la memoria. Escribo historias transmitidas de boca en boca, muchas de las cuales escuchadas en mi infancia a mi madre y a mi abuela, a veces imposibles de creer…

Teresa Dovalpage: Un ejemplo es la novela de que hablábamos, El tapado de la carnicera. ¿Hay más ficción que realidad en esta obra, o viceversa?

Lilia Carlota Lorenzo: El drama en sí es real al cien por cien. Me permití retocar un poco los personajes y las circunstancias porque la mayoría de los testigos de esa época han muerto, y los que aún viven y he consultado, cada uno modificaba un poco la historia.

Teresa Dovalpage: Así pasa siempre…hasta con cosas que han pasado hace sólo tres días. ¿En qué nueva obra estás trabajando ahora?

Lilia Carlota Lorenzo: Es la historia de un vendedor de lencería para señoras. Maneja tranquilo por una calle polvorienta de la pampa, cuando de pronto sufre un accidente. Alguien lo auxilia y va a parar a un pueblito muy pero muy extraño.

Teresa Dovalpage: Pues espero que la termines y que podamos leerla pronto. ¡Muchas felicidades y adelante con El tapado de la carnicera!