Archivo mensual: agosto 2011

Entrevista a Gabriel Cartaya sobre su volumen de cuentos De Ceca en Meca, publicado por Betania en su colección Narrativa

Teresa Dovalpage: En la introducción dices que lo que enlaza a estos cuentos es “la eterna sorpresa del vivir.” Cierto…y sorpresa es también para los lectores, que no nos  esperamos el final en muchos de los casos (pienso en “El recuerdo de una habitación,” sobre todo).  ¿Escribiste los cuentos de un tirón, de cabo a rabo, o los dejaste en el hornillo, cocinándose a fuego lento por días o semanas?

Gabriel Cartaya: Teresa, el hecho de que te intereses en esos cuentos que agrupé en De ceca en meca, que hayas disfrutado un momento con su lectura y que tuvieras la gentileza de hacer navegar en la red unas palabras bonitas acerca de ellos, son razones poderosas para responder a estas preguntas. Comienzas con una frase de la introducción, que se justifica en la falta de unidad, en el desorden de estas piezas, como si la “eterna sorpresa de vivir” -de escribir pudiera  también decir-, pudiera concatenarlos. Ni siquiera en los dos que incluí sobre la experiencia de Angola, hay junturas visibles. No tuvieron, en ningún caso, ese hornillo de lenta cocción a que aludes, porque  realmente son resultado de impulsos circunstanciales, aún cuando expresen sentimientos permanentes y las eternas conmociones del ser humano ante la vida, la muerte, el amor. De hecho, es perceptible que la emoción tiene más presencia que el oficio, pero si la sensibilidad del lector atrapa la alquimia en las razones particulares de cada cuento, justifica su tránsito por el libro. Creo que el título tiene las alertas: ese andar de ceca en meca es un poco el desorden de los cuentos, pero también ese andar de aquí para allá que identifica tanto a quien, por cualquier razón, se aleja de su tierra, entrevista otra vez en la medida de unas palabras que un buen día  dijo Don Quijote a su escudero: “Y lo que sería mejor y más acertado, según mi poco entendimiento, fuera el volvernos a nuestro lugar (…) dejándonos de andar de ceca en meca…”

Teresa Dovalpage: Y verás que “de ceca en meca” van a estar, en las manos de tus lectores. Ahora, ¿escribiste todos los cuentos de este volumen pensando en recopilarlos en un libro o fueron escritos en diferentes épocas?

Gabriel Cartaya: Es perceptible que los 12 cuentos con que se armaDe ceca en meca, pertenecen a diferentes épocas, circunstancias, motivaciones, ejercicios. No fueron concebidos para un libro, lo que no excluye la idea de publicarlos. Los tres primeros aluden a mecanismos psicológicos, conductuales, que se insertan en la realidad cubana de las últimas dos décadas. Si “El regreso de Pancho Chimarán,” es la inversión de unos valores en los que se había erigido el discurso revolucionario, reduciendo a excepción la utopía ensoñada, “El bombo” es el espejismo ante el atolladero, el júbilo que apuesta por lo diferente sin meditar el costo.  Después, hay de todo: dos historias relacionadas con Angola, tema al que volveremos;  historias de amor, amistad, esperanzas, credos, muerte, donde esa “sorpresa de vivir” implica la magia ante aquello que Goethe llamaba “ah, la inseguridad, sigues siendo lo preferido”. Hay un vivir doblemente, a partir del recuerdo, también en el sentido garcíamarquiano de que la vida, más que la que fue, es la que uno recuerda. Cada cuento guarda un fragmento vivo de una época, de una circunstancia. Cuando el Dr. Marcio Estrada, de Manzanillo, leyó el libro, me dijo “La de Celada es Loly.” Me sorprendió mucho, pues la narración no se detiene en los accidentes de la muerte de  aquella muchacha, sino en los desfiladeros –ficticios pero posibles- con que su mente enfrentó la tragedia. El de “Recuerdo de una habitación” tiene algunos ingredientes, aunque mínimos, de una historia que un día me contó en Manzanillo un señor de ochenta años, ya desaparecido. En la versión inicial puse su nombre y se lo leí. Me dijo con una sonrisa pícara: no lo publiques, que me voy a buscar un problema con mi mujer. En fin, son cuentos muy sencillos, donde la vida real anda latiendo.

Teresa Dovalpage: Es cierto que la gente siempre se reconoce (a veces con razón, otras sin ella) en ciertas historias. ¡Aquí hay que tener cuidado no vayan a demandarlo a uno! Y ya sé que esto es como pedirle a un padre que diga cuál es su hijo predilecto, pero…¿cuál es tu cuento favorito entre todos los que forman De Ceca en Meca?

Gabriel Cartaya: Es más cómodo elegir la preferencia por un cuento que el hijo predilecto. Sobre todo, a los que creemos que los hijos son nuestros mejores libros, porque cada uno será una historia única, irrepetible. Y porque nadie te va a preguntar qué influencias tuviste para hacerlos. No recuerdo quien dijo que sus libros eran sus mejores hijos. Tal vez lo haya olvidado por no darle importancia, por no creer en eso. Desconozco si Moisés tuvo preferencia por alguna de las doce tribus, pero entre los doce de este libro yo tengo un especial cariño hacia uno de los más pequeños: “El último escondrijo.” Lo escribí al salir del velorio en que despedíamos al padre de uno de mis grandes amigos, Valentín Gutiérrez, a quien está dedicado. Me pidieron que dijera unas palabras como despedida de duelo, algo muy fuerte en nuestra tradición cultural. En la realidad aquel hombre, Juan Gutiérrez,  había sido mi amigo en Niquero. En el cuento trato de recuperar la eternidad padre-hijo a través de un desplazamiento de  roles entre la tristeza y la alegría, como una resistencia emocional  ante el drama de la muerte y como afirmación de lo imperecedero. Y amo a Torre de viento, donde la reconstrucción nostálgica del amor irrepetible no es finalmente aniquilante.

Teresa Dovalpage: Es curioso, ése es mi preferido también de toda la colección. Muy tierno y a la vez muy criollo. En cuanto a “Salto a la dicha grande,” que tiene como protagonista a Martí, me lleva a recordar que eres un experto en la figura y la historia personal del Apóstol. ¿Qué más has escrito sobre José Martí y por qué te decidiste aquí por la ficción?

Gabriel Cartaya: Hace unos días, una estudiante universitaria, de origen cubano,  me preguntó por mi autor preferido. Se quedó muy asombrada, hasta sonrió pensando en una broma, cuando le dije sin pensarlo: José Martí. Creo que aún hay mucho desconocimiento sobre la obra casi inalcanzable de Martí. En el caso de Cuba, tal vez por exceso y fuera de ella, por defecto. Las últimas generaciones de cubanos, a nivel popular, identifican mucho la figura del Apóstol con la política gubernamental, toda vez que  en cada esquina aparece  una frase de él –a veces deformada- para calzar cualquier proyecto. Es famosa la frase del dirigente que se remitió al discurso Los Pinos Nuevos,  como apoyo a un plan de siembra de pinos en una región del país. Su llamado cada día al aula, a la fábrica, a la oficina, ha creado una reacción adversa a nivel popular. No me refiero a los excelentes estudios, a la obra ejemplar del Centro de Estudios Martianos, al nivel académico de las interpretaciones sobre el valor de sus letras, su humanismo o su fiel correspondencia entre discurso y actuación. En uno de mis libros dedicados a su obra –El lugar de José Martí en 1895– intento demostrar este último aspecto y también el tipo de república y democracia que se proponía, no bien entendidas, ni practicadas después de su muerte, por la vanguardia revolucionaria que le acompañaba. Antes había publicadoCon las últimas letras de José Martí, acerca de los textos que escribió en la manigua cubana. Fue con la lectura de esos textos y ante el tormento de este hombre que aparentemente está fuera de lugar en la campaña, que sentí la necesidad de expresarlo con recursos que solo podría encontrar en la literatura. Entonces comencé a escribir una novela, Salto a la dicha grande, de la que el primer capítulo aparece como cuento aislado en este libro, saltando por encima de las normas a que manda el buen saber. Viene a ser en los capítulos siguientes que vienes a entender ese salto, también en el tiempo. Claro, la novela no está terminada y en su trabajo final, se volverá sobre ese capítulo.

Después escribí un libro que tiene componentes de la literatura, pero su factualidad está más cerca de la historia. En realidad yo soy historiador y profesor, no escritor. Te hablo de Luz al universo, del año 2006. En él intento mirar la complejidad de las relaciones entre Martí y su madre y aunque para ello leí todas las cartas familiares que se intercambian (con más abundancia las de Leonor a su hijo), acudo a la ficción para entender las reacciones de la madre, vieja, enferma, exprimiéndose los ojos y el corazón para leer la carta de despedida que el hijo le manda desde Santo Domingo, cuando va a salir para el campo de batalla (el destino cumplido de Abdala). En la medida que la carta avanza y mediante la introspección, se reconstruyen las relaciones entre ambos, renacidos otra vez, imbricados en la grandeza de una entrega común.

Teresa Dovalpage: Bueno, tú sí eres escritor, y esta colección de cuentos lo prueba sin lugar a dudas. ¡Ahora, anímate para completar la novela Salto a la dicha grande! Tienes razón con que tantos discursos sobre Martí nos lo hicieron indigerible, al menos para una parte de mi generación. Hace falta rescatarlo… Volviendo a los cuentos, hay dos historias, muy bien contadas y con gran detalle, que tratan sobre los soldados cubanos en África. ¿Qué te las inspiró?

Gabriel Cartaya: Los dos cuentos que aluden a la experiencia de Angola fueron escritos en ese país, en circunstancias similares a las que se describen, aún cuando se ficcionalicen fragmentos, situaciones, nombres. Yo estuve en la batalla de Sumbe y viví durante varias horas el horror del fuego de metralletas, cohetes, fusiles,  donde cada minuto podía ser el último de vivir. A mi lado cayeron amigos con quienes unas horas atrás compartí música, un vaso de ron y parrafadas de vida. Allí éramos civiles (maestros, médicos, constructores) y nadie esperaba una agresión a la ciudad, de manera que el comportamiento espontáneo de defenderse, es diferente al del soldado. No fue un ordenamiento por escuadra, pelotón, por trincheras, donde cada uno supiera su lugar. Saltar de la cama, al amanecer, a repeler una agresión desproporcionada, estaba por encima del entendimiento.  Por eso “Antentastura en Sumbe,” no es el cuento de una batalla, sino el asombro del hombre ante una situación límite, el desdoblamiento ante una realidad otra, fatalmente inesperada. La psicología del soldado lo compulsa a buscar el enemigo, para darle combate. Creo que en Sumbre se hizo inevitable  el combate como recurso único de autodefensa.  Ramalazo sí es el soldado, pero más, es el hombre por encima de las ideologías, ante la brutalidad de la pérdida de un hijo. La historia se entrecruza con lo posible, dentro de las circunstancias que se narran, por la presencia de familiares en diferentes regiones y la dificultad de contactos inmediatos.

Teresa Dovalpage: Es que con esas experiencias del “Africón”, como lo llama un personaje, hay material para mucho… ¿Y cuál es tu próximo proyecto literario?

Gabriel Cartaya: Quiero terminar la novela Salto a la dicha grande, detenida en el capítulo ocho hace mucho tiempo. Y estoy ordenando la papelería de una investigación histórica sobre la participación de Tampa en el independentismo cubano, ciudad donde Martí echó a andar, desde su Con todos y para el bien de todos, la llama que debía desembocar en la república de justicia y libertad con que soñaba.  Y seguimos haciendo la Revista Surco Sur, de arte y literatura hispanoamericana, que priorizo por no ser obra personal, sino espacio de publicación de diversos autores, cuya voz de divulgación y defensa de nuestra cultura, es servicio mayor.

Teresa Dovalpage: Una excelente revista que espero llegue pronto a muchos colleges y universidades. ¡Muchas gracias, Gabriel, por aceptar esta entrevista!

Nota:
La adquisición del libro De ceca en meca y de la Revista Surco Sur, puede hacerse dirigiéndose a:
 Gabriel Cartaya
216 W Hamiller ave. Tampa, Fl, 33612
 e-mail: surcosurrevista@gmail.com
 

 

 

Cuba Underground

 
 
Portal: Cuba Underground
Sitio en la red: http://www.cubaunderground.com
Dirección electrónica:  info@cubaunderground.com
 
Teresa Dovalpage: Cuba Underground ofrece una gran variedad de opciones, desde la posibilidad de subir a la red videos y fotos y de colaborar por escrito hasta la de descargar gratis revistas como miNiatura y de ver muchísimos videos, (algunos tan nostálgicos para mi generación…) De modo que mi primera pregunta es ¿cómo definen sus creadores a Cuba Underground? ¿Es una revista, un portal interactivo, una bitácora…? ¿Quiénes pueden participar en él?Cuba Underground: El sitio de Cuba Undergroundes un portal que fue creado en agosto del 2003 para mostrar trabajos de artistas y músicos cubanos independientes sin posibilidades de ser conocidos dentro de la isla por no estar “aprobados por” o ser del “gusto del” gobierno y sus instituciones.El sitio es un portal que se auto-mantiene. Cualquier artista cubano, dentro o fuera de Cuba, puede registrarse gratis en el sitio y subir sus trabajos. También pueden enviarnos un email con sus trabajos, y una vez revisados pues se colocan en el sitio. Últimamente nos cuesta mucho en materia de tiempo actualizar el sitio y responder a todas las solicitudes.

Teresa Dovalpage: El tiempo es lo más valioso que hay…y lo que más se gasta. ¿Y con respecto a los materiales de la videoteca y de la música, qué política sigue?

 Cuba Underground: En este momento, la videoteca incluye videos de Youtube mayormente, relacionados con Cuba, y cualquier usuario registrado puede subir sus videos con materiales de música y de interés. Actualizar el área de música es mucho más laborioso, porque recolectar la información y subirla toma una gran cantidad de tiempo, ya que hay que seguir un patrón con las “fichas” de cada uno de los temas, y hacer enlaces con portadas, videos, biografías y discográficas, entre otras cosas…

Teresa Dovalpage: ¡Pues ustedes hacen un trabajo magnífico! Con  respecto a los cuentos que se les envíen como colaboración, ¿deben ser inéditos o pueden haber aparecido ya en otro formato, por ejemplo, en papel? ¿Cuál es la extensión máxima y cuál es la mínima?

Cuba Underground: Los cuentos, relatos, y otras obras de ficción (o no) pueden ser inéditos o pueden haber sido ya publicados, cada autor es responsable por lo que nos envíe, ya que a veces no se pueden publicar en sitios de Internet material cuyos derechos están reservados por una editorial. Nunca se han puesto límites de extensión, ni mínimos ni máximos. Más adelante podremos abundar más en algunos otros aspectos, siempre dependiendo del tiempo que tengamos. Muchas gracias por su interés.

Teresa Dovalpage: Muchas gracias a ti, Charlie, por acceder a esta entrevista. Y los dejo con mi cuento favorito  publicado en este portal, Anna Lidia Vega Serova lee un cuento erótico

http://www.cubaunderground.com/component/option,com_siirler/Itemid,105/katid,2/sid,58/task,sdetay/

Y aquí hay una entrevista con la autora, Mariela Varona Roque. ¡Lo que dice de la UNEAC no tiene desperdicio!

http://www.youtube.com/watch?v=7db7rhHQiuU

 
Cuba Underground
 

Araña Editorial

Editorial: Araña Editorial
Sitio en la red: http://www.aranyaeditorial.com/
Dirección electrónica: juliadelarua@aranyaeditorial.com,  
País: España
 
Entrevista a Julia De la Rúa, escritora y artista plástica, asesora cultural de Araña EditorialTeresa DovalpageAraña Editorial se propone un concepto “como sinónimo de creatividad, un proyecto vivo, sólido, adaptable al entorno y las condiciones circunstanciales, con la intención de no enfrentarse a su propósito sino obtenerlo pacientemente utilizando como recursos necesarios el arañazo y la picadura.” ¡Una excelente propuesta de ver las artes, sin dudas! Ahora, ¿hay algún tema específico que les interese publicar en este momento, un tipo de manuscrito en particular que estén buscando ahora?

Julia De la Rúa: Araña Editorial es receptiva  a toda clase de LITERATURA o ARTES.  Por decirlo de alguna manera  a toda clase de propuestas que cumplan unos parámetros de vida natural, abierta, solidaria o comprometida. Lo natural acerca a las libertades, por lo tanto suele arañar o picar a lo establecido ya caduco. Pensamos  que es vital concienciar a los escritores y escritoras o creativos artísticos masculinos y femeninos  que se ciñan a mostrar los sucesos actuales. Si encontramos ideólogos o ideólogas con pensamientos humanistas y reformistas hacia una sociedad más empática y por lo tanto estéticamente sublime, ahí estaremos nosotros.

Teresa Dovalpage: ¡Magnífico, eso abre muchas puertas a los jóvenes creadores! Y a los no tan jóvenes también… ¿Cómo prefiere Araña Editorial recibir manuscritos: directamente de los autores, por medio de agentes o por otra alguna vía como los concursos? ¿Organizan ustedes alguno?

Julia De la Rúa: Damos libertad de acción. Que nos lleguen ya es un regalo.  ¿Concursos? Los entendemos como apoyo al rescate de valores.  Estamos a punto de editar Primitivismo femenino. Recomiendo leer las bases en nuestra página y visualizar los videos de las actividades que se han realizado. Este proyecto ha logrado unir a 16 países de forma artística y cultural.  Un proyecto que no separa géneros sino que une a mujeres, hombres e instituciones. La recepción de testimonios ha sido una labor muy compleja y por lo tanto muy rica, muy aleccionadora  e informadora de las realidades que no son fáciles de mostrar por editoriales convencionales. Estamos seguros que cuando salga a la luz el  libro que recoge con descarnada libertad la vida de muchas mujeres del mundo y el arte de hombres que las apoyan, será  una nota de atención a la que tener en cuenta por todos, incluidas las instituciones que han sido las más cerradas. Además pretendemos donar todo los beneficios a asociaciones, organismos o particulares  que cumplan con un trabajo serio y solidario en la educación o protección de la infancia. En estos momentos contamos con APAC, asociación radicada en Culiacán-México para la ayuda a niños y niñas con discapacidad cerebral. Posteriormente comenzaremos con el proyecto Primitivismo Masculino  y con él esperamos que sea el principio de una nueva forma de entender los fundamentos editoriales a través de una estética más cultural  y  no solo como negocio mercantilista si no con dobles compromisos…sacar a la luz valores literarios  o artísticos y ayudar o apoyar la difusión de la cultura, la ciencia o el arte para evitar el declive humanista que tanto sufre la humanidad.

Teresa Dovalpage: ¡Proyectos muy ambiciosos y bien pensados! Aquí pueden ver mucha información sobre Primitivismo Femenino.

http://www.juliadelarua.com/primitivismo.html

¿Cuánto tiempo suele tomar desde el momento en que reciben un manuscrito hasta que le comunican su decisión al autor (que ha esperado todo ese tiempo mordiéndose las uñas).

Julia De la Rúa: Solemos responder de inmediato. Somos sinceros no sólo al  hacer una crítica de las obras si no en mostrar la realidad que gobierna una editorial independiente. Editar no es tan difícil ya que la mayoría de los textos  que nos llegan son editables, el problema es el mercado de distribución, difusión que mediatiza las ventas y que además suele impedir que fluya todo aquello que en general es BUENO a favor de los best-sellers. Eso nos limita mucho la economía, así que nos debemos a un ritmo económico, aunque estamos optando también por las COEDICIONES una novedad editorial que incluso han adoptados las editoriales ya establecidas durante largos años. Esto aporta inmediatez de  edición  y que el autor dirija junto a la editorial todo su proyecto. Este sistema  funciona y está aportando a los noveles beneficios económicos inmediatos además de ganar lectores rápidamente.

Llevamos 5 años en el mercado y terminaremos el año con más de 30 títulos de los que algunos han sido un logro editorial, por ejemplo: Mary: A Fiction (1788), traducida al español como La novela de Mary – siglos sin traducir al español a una escritora que actualmente se hace necesaria en nuestro mundo, sobretodo  en países  en el que el machismo es más radical, aunque pude  constatar a través de mi trabajo para  el proyecto P.F que el mundo entero sufre de este mal que nos asola no sólo a la mujeres, también a los hombres. Esta novela se unió al proyecto “Mary Wollstonecraft y la literatura reivindicativa de Araña Editorial

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/26/valencia/1306396514.html

La Novela de Mary puede ser de gran utilidad a los universitarios. Traducida del Inglés al Español por la Universidad de Literatura Jaime I de Castellón, Valencia-España-  Fue elegida por dicha universidad para Araña Editorial  por su componente revolucionario  ya que Mary Wollstonecraft fue la precursora de la reivindicación de los derechos humanos, y posteriormente de los hombres  y mujeres. Autora única que con su rebeldía nos abrió la posibilidad de indagar  en nuestra propia  Naturaleza de libertades. Es también conocida por ser la madre de Mary Shelley, autora de Frankenstein y esposa del conocido poeta romántico Percy Bysshe Shelley. Wollstonecraft murió a la edad de treinta y ocho años debido a complicaciones derivadas del nacimiento de su hija.


Teresa Dovalpage: Sí, es un libro que o debe faltar en ninguna biblioteca feminista. Veo que tienen dos colecciones, novela y poesía, y que incluyen también literatura infantil… Aunque es una pregunta difícil, ¿cuáles de sus últimos libros recomiendan a nuestros lectores?

Julia De la Rúa: Tenemos varias colecciones basadas en el concepto mítico de la Araña. Tela de araña novela,  La bella araña… poesía.  Araña cuenta… relatos, cuentos,  testimonios, información periodística, social o científica La Araña pica… ensayo, filosofía, o aquellos textos que soporten una ETIQUETA negativa como es la homosexualidad, la literatura rebelde o denunciadora, el arte sin artificios…Los infantiles Araña Fantasía  con un trasfondo hacia el fomento del desarrollo integral de los niños. Propuestas maravillosas como Ovillos de Luz y pinceladas de alegría que ayuda o enseña a meditar y que por lo tanto sirve  como  apoyo de institutos de enfermedades sicológicas o conductuales de los niños aunque va mucho más allá su utilización. La línea clásica uno de nuestros intereses prioritarios la abrimos con el libro antes mencionado de Mary Wollstonecraft.

Teresa Dovalpage: ¿Cuál es la mejor manera de evitar caer en la cesta de “manuscritos rechazados” por  Araña Editorial?

Julia De la Rúa: Que las propuestas sean sinceras. Cada autor debe saber  sus limitaciones. Yo como escritora jamás enviaría un texto para ver si “suena la flauta”. No debemos tener la ambición o el ego de editar como fin,  si no  con  EL COMPROMISO DE SER VERDADEROS Y CREER EN NUESTRO OFICIO, TRABAJO, CONSTANCIA Y ÉTICA. Esto nos lleva tarde o temprano a ser editados. El tiempo no existe. Existe el camino y lo que vamos realizando en ese camino es la gran satisfacción y el gozo de ser creativos durante ese caminar.

Teresa Dovalpage: Se hace camino al andar, como diría el poeta… Y para concluir, ésta es una pregunta que detesto hacer, pero dada la situación actual no queda otro remedio… ¿están ustedes interesados en recibir nuevos manuscritos ahora?

Julia De la Rúa: Creo que esta pregunta ha sido ya contestada. Les  animo a enviar proyectos y no sólo eso; leernos, solicitar nuestros libros a los distribuidores, abrirnos intereses comunes  y facilitarnos la difusión internacional eso es la mejor salida hacia la edición. Sin lectores no hay editores independientes y solidarios. Necesitamos la solidaridad de las personas para llegar cada vez más lejos en esta comunión que debe existir  entre editores, lectores y creadores. ¡Con eso la magia de la literatura, el arte, la cultura…  está servida!

Gracias por  hacernos llegar al mundo. Un gran abrazo desde una bella ciudad  abierta a La Mar – VALENCIA, ciudad que recibe,  alienta  y embellece las artes y las culturas.

Teresa Dovalpage: Muchísimas gracias, Julia, por esas respuestas tan completas y esclarecedoras. ¡Muy buena suerte y cariños desde Nuevo México para Araña Editorial!

 

Entrevista a Manuel Díaz Martínez

Teresa Dovalpage: Manuel Díaz Martínez ha escrito una historia personal y nacional de los últimos 50 años de Cuba. Sólo un leve rasguño en la solapa (AMG Editor, 2002) lleva al lector de recorrido por un tiempo que varias generaciones de cubanos sólo conocemos de oídas, los años cincuenta y sesenta, y entrelazados acontecimientos de estas épocas con otros mucho más recientes de los ochenta y los noventa. Refiere hechos ocurridos en La Habana, París, Cádiz y Budapest, entre otros sitios… Tan especial manera de jugar con el tiempo y el espacio, de romper la cronología, hace que el libro resulte particularmente dinámico y además convierte al lector en jugador, o cómplice, que debe colocar en su sitio las piezas de un vívido rompecabezas temporal. Y aquí viene mi primera pregunta: ¿por qué escogió este método de narrar en lugar de la narrativa lineal?

 

Manuel Díaz Martínez: Porque no me propuse escribir una autobiografía –mi pereza y el miedo a aburrir no me lo permitirían jamás–, sino una antología de recuerdos, de episodios singulares y sugerentes de mi vida. Por ello el libro es un puñado de viñetas que valen por sí. Desde luego, al leerlas, lo mismo consecutivamente que a capricho, se muestran como lo que son: fragmentos a un imán, que diría Lezama. En ese libro no hablo de lo que he leído ni de lo que me han contado, sino de lo que he vivido.

Teresa Dovalpage: Y muy bien contado, por cierto. Ya que hablamos de los orígenes de la obra, ¿qué lo impulsó a escribir sus memorias? ¿Algún motivo en particular?

 

Manuel Díaz Martínez: Además del deseo de fijar, para mí y para quienes quiero, la historia de que estoy hecho, me animó a escribirlas la ilusión de que mis experiencias de este mundo, sobre todo las de la aleccionadora Cuba que me ha tocado en suerte, puedan ser aprovechadas por mis lectores.

Teresa Dovalpage: Los lectores, sobre todo los de mi generación, lo apreciamos, y conste que no se trata de plural de modestia. Es algo en lo que coinciden todos los coterráneos que han leído Sólo un leve rasguño en la solapa y que me han comentado sobre su obra. por cierto, me llama mucho la atención la estructura, que va desde los inicios de su romance con un gobierno que les prometía el paraíso a los desposeídos (o algo por el estilo) hasta su posterior desencanto con el mismo, que lo impulsó a firmar la Carta de los Diez y conllevó su separación definitiva del régimen cubano. Esta trayectoria lo conduce a Las Palmas de Gran Canaria, donde ha seguido escribiendo y publicando con gran éxito… Pienso ahora en Memorias para el invierno (1995, Premio Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria). ¿Cómo ha cambiado, si es que ha cambiado, la poesía de Manuel Díaz Martínez durante su exilio español?

 

Manuel Díaz Martínez: Pues, en el exilio, y en lo que a la forma se refiere, la poesía de este obsesivo sujeto al que sirvo pacientemente hace ya muchos años ha cambiado muy poco y de manera no premeditada; pero me parece que sí ha cambiado bastante en cuanto a temática y obsesiones intelectuales, y, sobre todo, emocionalmente. No se debe olvidar que hace veinte años él y yo vivimos un exilio con todas sus consecuencias, más buenas que malas, y en el exilio hemos llegado a la vejez, también con todas sus consecuencias, más malas que buenas.

Teresa Dovalpage: Los poetas, en m humilde opinión, nunca envejecen. ¿Y en qué está trabajando en estos momentos?

 

Manuel Díaz Martínez: En primer lugar, escribo artículos sobre asuntos culturales y políticos para algunos periódicos, mantengo al día un blog que concibo como una revista, en el que incluyo textos ajenos, y, cada vez con intervalos más espaciados, escribo poemas. También me he ocupado últimamente en ampliar mi libro de recuerdos con vista a una segunda edición. Pero la mayor parte de mi tiempo la empleo en leer, especialmente los libros insoslayables que la vida no me ha permitido leer, como una vez me dijo mi amigo y compatriota el poeta Regino Pedroso.

Teresa Dovalpage: ¡Estoy en cola para leer esa segunda edición de sus recuerdos! Si usted fuera a dar su propia definición de la poesía (en Sólo un leve rasguño…se refiere a la de Borges, como “magia menor”) ¿cuál sería ésta?

Manuel Díaz Martínez: Fue Borges el que dijo que la poesía es una magia menor. Yo sostengo que es la única.
Teresa Dovalpage: “No se escribe para minorías ni para mayorías. Se escribe para la vida,” dice usted con mucha razón. (Pues pobres de nosotros si pensáramos en escribir para mayorías, aviados estaríamos…) ¿Algún otro consejo para un poeta que comience ahora a pergeñar sus primeros versos?
Manuel Díaz Martínez: Que no pierda el tiempo en buscarle una función o un destino a su poesía, que de eso se ocupará ella si él no la traiciona.
Teresa Dovalpage: ¡Gracias! Igual se puede aplicar a la ficción… Usted ha sido parte de dos acontecimientos cardinales en la historia de la cultura cubana, dos casos de desafío, por desgracia poco comunes. Uno es su voto a favor de Fuera del juego en el caso Padilla (1967)  y otro su firma de la Declaración de Intelectuales Cubanos, conocida como la Carta de los Diez (1991). ¿Qué piensa de la situación actual de nuestro país? ¿Al cabo de tantas penalidades, conseguirá salir ilesa la nación o al menos… con un leve rasguño en la solapa?

 

Manuel Díaz Martínez: La situación de nuestro país es más lastimosa cada día. Parodiando a Huidobro, puede decirse que los cuatro jinetes del Apocalipsis criollo son tres: Fidel y Raúl. Y ninguno cabalga el caballo blanco de la Victoria. Esta alegoría bíblica es hoy más realidad cubana que nunca. Desde luego, puesto que la historia no descansa, en algún momento saldremos del zarzal castrista, pero con muchos arañazos nada leves y no precisamente en la solapa.

Teresa Dovalpage: Arañazos y moretones, sí, señor. Además de poeta, usted es periodista…y bloguero. ¿Cómo se complementan tan disímiles usos de la pluma? ¿Cuán difícil, o fácil, es pasar del fervor del estro a un análisis social y político, con esa punta de ironía tan suya?

 

Manuel Díaz Martínez: El periodista soy yo. El poeta es el otro, ese individuo exigente al que sirvo y al que ya me referí. Y no es complicado pasar de un género a otro: simplemente nos turnamos en el uso del único ordenador que tenemos.

 

Teresa Dovalpage: Muchísimas gracias, Manuel, por acceder a esta entrevista. Reciba un saludo muy cariñoso desde Taos. Y para los interesados en saber más del poeta, aquí les dejo la dirección de su blog       http://diazmartinez.wordpress.com/