Entrevista con Ani Palacios McBride, autora y editora

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Ani Palacios es comunicadora. Nació y se crio en Lima, Perú. Estudió comunicaciones y periodismo en la Universidad de Piura y en la Universidad de Lima. Llegó a Estados Unidos en 1988 y trabajó en diversas organizaciones en periodismo, mercadeo y relaciones públicas. Dirige Contacto Latino y Pukiyari Editores. Ha obtenido el reconocimiento de la crítica literaria de los Estados Unidos ganando múltiples International Latino Book Awards, incluidos 2010 con “Nos vemos en Purgatorio” (Alfaguara), 2011 con “Plumbago Torres y el sueño americano” (Alfaguara), y 2014 con la novela de inspiración espiritual, “99 Amaneceres” (Pukiyari Editores). “Noche de penas es su última novela publicada (Pukiyari Editores, 2014). Preside la Sociedad de Escritores de Columbus (Ohio, Estados Unidos). Ha presentado en conferencias universitarias y ferias del libro. A través de Contacto Latino lleva a cabo anualmente dos concursos literarios internacionales.

Editorial: Pukiyari
Página web de la editorial: http://pukiyari.com/
País: Estados Unidos
Contacto: En la propia página, http://pukiyari.com/contacto/

Teresa Dovalpage: ¿Por qué decidiste convertirte en editora? ¿Cuáles son las mayores alegrías y los riesgos más grandes en esta profesión?

Ani Palacios: Decidí convertirme en editora a los pocos años de entrar en el mundo de la literatura. Mi primera novela fue auto-publicada y, luego de ganarle a Paulo Coelho en un concurso internacional, fue publicada por Grupo Editorial Santillana, bajo el sello Alfaguara. Tengo el orgullo de decir que mis dos primeras novelas, “Nos vemos en Purgatorio” y “Plumbago Torres y el sueño americano”, están hoy publicadas por Random House Mondadori/Alfaguara. Con estas experiencias tuve la oportunidad de darme cuenta que faltaba, sobre todo en el área de literatura en español en Estados Unidos, una empresa que tomara lo mejor de ser independiente y lo mejor de la editorial tradicional y lo combinara en una compañía en donde el autor es número uno y todo lo que se ofrece está planteado desde el punto de vista del escritor: ¿por qué no, en lugar de ceder tu obra por diez años y por solamente diez por ciento de regalías, recibes el mismo o mejor tratamiento que daría una editorial tradicional, pagas solamente por los servicios que necesitas y recuperas tu inversión luego de vender cien o doscientos libros… y luego estás libre y en control de tu obra y de cómo y en donde se distribuye, en que eventos participas y con quien te entrevistas? En el instante en que empecé a rumiar esas ideas, el universo me regaló mis primeros dos clientes.

Una de las cosas maravillosas de esta profesión es ayudar a dar a luz la obra de tantos autores… La mayoría de los escritores que conforman nuestra clientela son primerizos en el mundo de la publicación y en el mundo de los autores independientes. Mi labor es de profesora, entrenadora, madre y madrina. He publicado libros de octogenarios y de adolescentes. Hablo todos los días con autores en todo el planeta. Los ayudo a tomar buenas decisiones basadas en la realidad. Muchos regresan con nuevos libros cada año porque luego de darse de cabezazos contra las paredes de las editoriales tradicionales, o de pagar demasiado por nada con las compañías de auto-publicación, encuentran en Pukiyari Editores no solamente los servicios que necesitan para lanzarse al ruedo, a un precio tres veces menor que el de otras empresas; pero, mucho más importante, una compañía que los escucha y los trata como personas.

El reto más grande es convencer a un escritor que pagar por corregir su texto profesionalmente, diseñar sus interiores y portada con artistas gráficos y publicarlo con nosotros de manera independiente puede ser hasta más lucrativo e interesante que publicar con una editorial tradicional. Cuando tenemos la oportunidad de plantear la oportunidad que significa tener control sobre tu obra, sobre el mercadeo, el precio de venta y la promoción, cuando les decimos cuántos ejemplares necesitan vender para recuperar su inversión, ahí es que ven la luz.

Nosotros no somos una compañía de auto publicación que cobra un brazo y una pierna para colocar un manuscrito no leído en un diseño igual al del vecino. No. Nosotros representamos el futuro: lo mejor de una editorial tradicional con lo mejor de ser autor independiente. Siempre pensando en qué conviene desde el punto de vista del escritor.

Obviamente el riesgo más grande es el del ingreso. Yo dejé un trabajo muy bien remunerado para hacer esto y hay días en que me es difícil… pero otros, el día en que lanzamos un libro nuevo por ejemplo, en que siento que vale la pena. Soy una idealista, ¿qué le voy a hacer?

Teresa Dovalpage: Pues seguir siendo idealista y haciendo tan buen trabajo como el que haces ahora. El sitio en la red de la editorial es muy profesional y estoy segura de que los autores aprecian el esfuerzo por promoverlos. Ahora, eres escritora y editora a la vez, ¿cómo compaginas las dos carreras?

Ani Palacios: Creo que es la combinación perfecta. Probablemente hoy en día soy más editora que escritora, pero sigo publicando por lo menos dos obras mías cada año. Puedo dedicarme a lo mío en las épocas de “vacas flacas” o cuando el bicho creativo no me deja en paz. Te diré, eso sí, que cuando escribo lo mío me gusta estar “a dieta” de lo de otros, lo cual puede ser un gran reto.

Teresa Dovalpage: Sí, no se puede olvidar la producción personal. ¿Y de qué trata tu novela “Noche de Penas”?

Ani Palacios: “Noche de Penas” pertenece a un conjunto de novelas que escribí dentro de la temática que yo llamó de “búsqueda” (“99 Amaneceres” se publicó en el 2013 y “El último clóset” saldrá en el 2015). Todos tenemos deseos, una “sed” que nos consume, de paz, de libertad, de salvación, de atención… Para algunos, aquellas aspiraciones ofrecen una guía, un compás que los mantiene en buen camino. Para otros, las fuerzas que los mueven pueden convertirse en las mismas que los aniquilan. Todos empezamos en el mismo lugar y terminamos en destinos muy diferentes. ¿Alguna vez te has preguntado por qué? Esta es la premisa de “Noche de Penas” (Pukiyari Editores, 2014), una novela de exploración de lo humano a través de cuatro mujeres: Con la ayuda de una sanadora, cuatro desconocidas enfrentan, en una noche en el desierto, visiones de pasado, presente y futuro durante una inusual ceremonia de Temazcal. La oportunidad de ver sus vidas en perfecto detalle cambiará sus perspectivas para siempre.

Los personajes de “Noche de Penas”, mujeres de diversas nacionalidades y clases sociales, nos muestran a través de sus historias personales mundos subalternos, tales como la vida de los marginales de la calle en el contexto paradisiaco de Hawái, el confuso mundo de una mujer maltratada psicológica y sexualmente por su marido, la historia de una mujer cuyo siniestro padre suministra armas a tiranos, y el nacimiento de una conducta cruel por parte de una persona a quien nunca se le dio suficiente afecto, llevándonos también a los posibles desenlaces y demostrando que no importa en dónde nos encontremos, siempre es posible cambiar de rumbo.

Además de la dificultad de manejar personajes y lugares que pasan por diversos países de nuestra Latino América y Estados Unidos, en diferentes tiempos y voces, lo cual en sí es un reto para un autor, “Noche de Penas” me obligó también a reflexionar acerca de las segundas oportunidades, acerca de las razones por las que algunas personas terminan siendo buenas, sin importar cuánto hayan sufrido, y otras se van hacia el lado de la maldad, aun cuando podrían haber sido redimidas.

“Noche de Penas” se encuentra a la venta en Amazon en papel y digital.

Teresa Dovalpage: El Concurso Internacional de Novela Contacto Latino acaba de comenzar. Aquí están las bases. ¿Cuál es el objetivo del concurso y qué esperan descubrir con él?

Ani Palacios: Este es nuestro tercer año con este concurso y cada vez la convocatoria llega más lejos. Se está haciendo un sitio en el panorama de concursos serios. Nuestro objetivo desde el inicio fue descubrir nuevos talentos y presentarlos al mundo. Con el título de ganador, y con un manuscrito pulido, que es parte del premio, pueden ir a una editorial y les harán caso. También pueden simplemente gozar del premio, que es la publicación del libro con Pukiyari Editores, para luego mantener control completo de su obra mientras disfrutan de sus regalías.

Teresa Dovalpage: Sobre la labor de la editorial ¿qué tipo de servicios ofrecen?

Ani Palacios: La promesa de Pukiyari: Mantén el control sobre tu obra, retén cien por ciento de regalías, obtén un libro del cual estarás orgulloso, distribuye a través del mundo.

Nosotros tratamos al manuscrito tal y como una editorial lo trataría. Nuestros servicios incluyen corrección editorial y de estilo, escritura y re-escritura, maquetación personalizada de interiores y portada, asignación de número ISBN, inscripción en el catálogo internacional Books in Print y en la oficina de derechos de autor en Estados Unidos, asesoría para inscribir el libro en la oficina de derechos de autor del país del autor, colocación en Amazon y en otros servicios que le convengan para producción y distribución en papel y digital a través de muchísimas redes internacionales, libros al descontado para el autor, asesoría para conseguir una imprenta local si el autor está fuera de Estados Unidos o Europa, asesoría para el mercadeo, página web, promoción de la obra. Aparte de lo que el autor nos paga a nosotros (la tercera parte de lo que otros cobran por mucho menos servicios), no tiene que comprar inventario ni firmar contratos que le quiten control sobre su obra. Toda la impresión se hace a demanda, lo cual significa que si alguna vez quiere realizar cambios a su libro, lo puede hacer.

Incluso si un autor no quiere publicar todavía, pero quiere enviar su manuscrito a un concurso, le podemos ofrecer la corrección por sí sola. O si un escritor desea saber más acerca del proceso de escribir o publicar, o quiere aprender cómo editar con nosotros, ofrecemos sesiones individualizadas de asesoría vía Internet.

Queremos llegar a ser la empresa de servicios editoriales que ofrece todo lo que el autor puede necesitar. Tomarle de la mano y llevarlo por todo el proceso con los ojos abiertos.

Teresa Dovalpage: ¡Con los ojos abiertos! Me gusta eso, porque hay tantos que tratan de ponernos una venda en los ojos…y un bozal en la boca. ¿Aceptan manuscritos tanto en inglés como en español?

Ani Palacios: Sí. En cualquiera de los dos idiomas. Hemos publicado libros bilingües también.

Teresa Dovalpage: Excelente. Porque necesitamos más. ¿Qué consejos les darías a los autores noveles que están buscándole un hogar a sus manuscritos?

Ani Palacios: Como humanos, tenemos que pasar por las experiencias para poder llegar a nuestras propias conclusiones. Muchos todavía tienen la mentalidad de que son tan buenos, que alguien los “descubrirá”. La realidad es que las editoriales tienen manuscritos en cantidades navegables y solamente publican un diez por ciento de lo que reciben, por lo general de autores conocidos o si piensan que podrán sacarle el jugo a la obra (cada una de mis novelas pasó por dos años de espera y fueron publicadas luego de ganar un premio).

Por eso aliento a todos a tratar con una editorial tradicional, a enviar sus manuscritos a concursos, a buscar a un agente, a mirar lo que cobran las compañías de publicación para independientes… Y luego de intentar por todas esas rutas, que me busquen, o que hablen con alguien como yo, que no esté únicamente para lucrar de su frustración pero que les pueda mostrar un panorama totalmente diferente, y mucho más alegre, y que trabaje con ellos para publicar un libro del cual se sientan orgullosos.

Teresa Dovalpage: Muchísimas gracias, Ani, por aceptar esta entrevista. Y a ver cuándo me haces una visita en Taos…¡la ciudad es una fuente de inspiración!

Entrevista en video con Lorena Mora-Mowty aquí

Para comprar Te veré en el clímax y otros relatos pecaminosos (Spanish Edition) vaya a este enlace.
Felicidades a todos los autores.

Entrevista en el Nuevo Herald

Dovalpage Blackandwhite
por Luis DeLa Paz
Originalmente publicada en el Nuevo Herald
Teresa Dovalpage nació en La Habana en 1966 y ahora vive en Taos, Nuevo México, donde se desempeña como profesora en la universidad local y columnista para el periódico Taos News. Tiene un doctorado en literatura y escribe indistintamente en su lengua materna como en la de su país de residencia. Es sin duda, una de las autoras de más rápido ascenso y reconocimiento en el marco de la literatura cubana. Quizás parte de su éxito radique en el humor, en la alegría y en el positivismo que siempre transmite. Dovalpage es una escritora con recursos que sabe emplear bien y lo hace con soltura y a fondo.

Tu carrera literaria toma impulso en Estados Unidos. Si ya habías comenzado a escribir en la isla, ¿qué determinó que no publicaras en Cuba?

Los pocos intentos que hice para que mis libros vieran la luz en Cuba no tuvieron éxito. Una vez fui a un taller literario y lo que encontré allí me hizo salir de estampía –realismo socialista a pulso y cuidadito con las desviaciones ideológicas. El segundo intento fue llevar en persona un manuscrito a la editorial Gente Nueva. Ah, la santa inocencia. Jamás me contestaron. Tal vez no insistí demasiado, o tal vez lo que escribía entonces era muy malo, pero siempre me ha parecido irónico que me tomara ocho años en Estados Unidos para publicar mi primera novela, A Girl like Che Guevara, en un idioma que ni siquiera es mi lengua materna, mientras no pude publicar ni una línea en Cuba durante veintinueve años.

En el 2004 publicas dos novelas, Posesas de La Habana y A Girl like Che Guevara. En una abordas el mundo de la familia, y en la otra el de la juventud en las becas. Parecen ser temas antagónicos, ¿qué te proponías al examinar casi simultáneamente estas realidades?

En realidad, los libros no se escribieron simultáneamente. Terminé Posesas… mucho antes de escribir A Girl like Che Guevara, pero no sabía cómo publicar en español aquí, de modo que decidí escribir una novela sobre un tema que no se había explorado mucho en inglés, las escuelas al campo en Cuba, y dio la casualidad de que encontré editor para los dos casi a la vez.

¿Qué novela crees que te definió mejor como escritora?

Es una pregunta difícil. Creo que los libros son como los hijos, se supone que una no tenga preferencias, pero si tuviera que elegir mi novela favorita, sería Posesas de La Habana porque es la más personal. Y la primera publicada en español.

Escribes cuento, novela y teatro, ¿en qué género te sientes más a gusto?

Con la novela, definitivamente, pues no tiene las restricciones de espacio de los otros géneros.

¿Qué piensas sobre los eBooks y las nuevas tecnologías de edición?

Aunque no creo que logren reemplazar a los libros tradicionales, los eBooks resultan una comodidad innegable. No es lo mismo viajar con un tomazo de 400 páginas en el bolso que con un Kindle que no pesa una libra. Claro, al tomazo no se le acaban las baterías en el momento más interesante. Varios de mis libros se han editado como eBooks, entre ellos La Regenta en La Habana, el romance de una cougar literata, con Eriginal Books, a cargo de la experta editora Marlene Moleón.

Ejerces también el periodismo, con su lenguaje y características particulares. ¿Qué encuentras en el periodismo como medio de expresión?

Primero, disciplina: una no puede sentarse a esperar por las musas cuando hay que entregar un artículo antes del cierre. Segundo, conocer a gente interesantísima, que luego suelen convertirse en personajes. Y siempre se aprende algo nuevo. Hace poco me tocó hacer un reportaje para Taos News sobre “chicos asados al horno” (mazorcas de maíz cocidas en un horno de barro). Como el título sonaba un tanto canibalístico en la versión en español, tuve que agregar un párrafo aclaratorio para que no pensaran que aquí nos devorábamos unos a otros.

¿Cómo es vivir en Taos?

El paisaje, marcado por las montañas Sangre de Cristo, es impresionante; estamos a siete mil pies sobre el nivel del mar. Es una región rural donde abundan los huertos familiares. Esta primavera mi marido y yo plantamos coles, pepinos, tomates, calabazas, cebollas. ¡Nunca habíamos comido tanta ensalada! La vida cultural es muy rica. SOMOS (la Sociedad de la Musa del Suroeste) es una organización que invita a escritores de todas partes a dar conferencias; hay muchos grupos de teatro, como Metta Theater, con representaciones prácticamente cada semana, y una rama de la Universidad de Nuevo México. Sunset Magazine ha elegido a Taos como “uno de los diez mejores lugares para vivir (y ser feliz) en el Oeste”.

Eres tan cubana que sólo te faltaría vivir en Miami. ¿No te entusiasma la idea de establecerte en la más cubana de todas las ciudades fuera de la isla?

Me encantaría si pudiera manejar con soltura en medio del tráfico de Miami. Cuando pienso en todas las cosas interesantes que suceden allí, en mis amigos, en los restaurantes (ay, croquetas y café con leche del Versailles) me dan ganas de hacer las maletas ahora mismo. Pero soy paragüera hasta la pared de enfrente y no me entusiasma la idea de destrozar el parabrisas contra la primera palma que no se quite del camino para cederme el paso.

Si sintieras nostalgia de algo, ¿de qué sería?

Si te refieres a Cuba, confieso que no siento nostalgia ninguna. Llevo diez minutos rascándome la cabeza y no me viene nada. ¿Las guaguas? ¿El calor? Gracias. ¿Las palmas? Bueno, hemos plantado diez pinos y un montón de álamos en el jardín, así que por árboles que no quede. Ojalá pudiera responder con algo que demostrase más sentimentalismo, patriotismo o cualquier otro ismo de buen gusto, pero ¿a qué decir mentiras sin necesidad?

Quiero cerrar con tu novela Orfeo en el Caribe. ¿Qué nos puede decir de ese libro enmarcado en el género de novela negra?

La verdad es que no se me había ocurrido catalogarla como “novela negra” hasta que un crítico la definió así. Orfeo en el Caribe y mi última novela, El retorno de la expatriada, publicada en España por la editorial Egales, son dos gemelos separados al nacer. Las tramas transcurren a la vez y comparten varios personajes. Ambos tratan sobre amores que tienen que luchar para imponerse, como una pareja lesbiana en El retorno… y una chica feúcha en busca de su príncipe azul, que resulta ser el mulato ojiverde y buenmozo protagonista de Orfeo en el Caribe.

¿En qué estás trabajando ahora?

Preparo una colección de varios libros bilingües patrocinados por el Programa de Artistas Visitantes en las escuelas de Taos, que recoge materiales escritos por los estudiantes en inglés y español. Hemos publicados tres en papel: Somos taoseños, Leyendas nuevomexicanas en escena y Tesoros familiares, todos con Eriginal Books, y seguimos adelante con la colección, que pronto estará disponible en línea. El bilingüismo es la sal y la pimienta de la vida en el suroeste.

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La apertura cubana: un magistral gambito literario

Publicada originalmente en Sub Urbano

La trama de La apertura cubana, que mezcla ajedrez en el tablero y verbal, se basa en una confusión de identidades. La pasajera del avión secuestrado, hija de padre cubano y madre judía, que sufre los interrogatorios de un burdo teniente de la Seguridad, ¿tiene o no algo que ver con la adolescente cubana autora de un querido (y esporádico) diario en el que echa pestes de todo lo humano y lo divino, comenzando por su madre y su hermana?

La novela se mueve entre los relatos en las voces de estas protagonistas. Así, las escenas van desde las mortificaciones de la Previa (una especie de boot camp isleño para estudiantes de un preuniversitario militar) a las conversaciones, monólogos más bien, de la viajera detenida en una celda de la Seguridad.

¿Cuál es el lazo que las une? ¿Quién es quién?

La apertura cubana está además sazonada con unos juegos lingüísticos tan jugosos que harán que el curioso lector vacile entre dejar de leer unos segundos para apuntarlos y que no se le olviden…para después soltarlos como si fueran de su propia cosecha. Afortunadamente, su fuerza de succión es tal que resulta difícil cerrar el libro para tomar apuntes. Sugerencia: leer con lápiz y papel  al lado. O si se tiene la novela en Kindle, hacer anotaciones en amarillo.

Entre bromas y veras, La apertura cubana capta dos franjas de tiempo de la vida en la isla, cada una con su propia coloración, léxico y ansiedades. No se pierdan esta partida de ajedrez novelístico con variantes agudas y gambitos inesperados.

Entrevista al autor

Teresa Dovalpage: ¿Cómo surgió la idea para esta novela?

Alexis Romay: La idea de La apertura cubana me asaltó de un golpe en circunstancias que prefiero no revelar pues tienen cierta conexión con la trama. A diferencia de su predecesora, Salidas de emergencia, en la que en muchas ocasiones durante el proceso de escritura no tenía idea de qué pasaría en el siguiente párrafo (e iba, a sugerencia de Machado, haciendo camino al andar), La apertura cubana surgió como Atenea de la cabeza de Zeus: completamente formada. Comencé a escribirla un primero de noviembre, y siete noches después conocía el desenlace y qué piezas debía mover en el tablero para llegar a él. Solo era cuestión de ponerlo en letra de molde. O, si lo prefieres en términos ajedrecísticos, debía proponer un gambito, rechazar otro, y tener siempre presente que en el ajedrez no hay nada tan dramático y bello como un sacrificio de dama.

Teresa Dovalpage: Es un regalo de los dioses cuando las novelas  salen así, ya hechas, y uno no tiene más que transcribirlas. ¿Y por qué decidiste usar una voz femenina para contarla?

Alexis Romay: Jamás consideré valerme de un personaje masculino. Eso es por aquello de que gato escaldado del agua caliente huye. En mi primera novela, el protagonista compartía conmigo ciertas semejanzas: un empleo, algunos códigos generacionales y los dos éramos, como nos definiera la policía cubana de los años 90, “ciudadanos con características”, que era el eufemismo al uso por aquellos días para referirse a jóvenes mestizos o negros. Esa coincidencia hizo que, más allá de mis intenciones, la novela tuviera cierto toque autobiográfico. Y llevo más de un lustro explicando a amigos y parientes que no, que no soy el David Martín de Salidas de emergencia. (Habiendo dicho eso y por otra parte, ¿qué escritura no es autobiográfica?).

En esta ocasión, en la que iba a narrar en primera persona —mediante las transcripciones de un interrogatorio en una unidad de policía y las entradas de un diario de adolescente—, quería evitar escribir desde una óptica masculina. Iba a sonar a que estaba contando mi historia, cosa que no era para nada el caso. Pero hay una razón más poderosa: creo que lo hice por el reto que presuponía narrar desde un punto de vista tan distinto al mío. Fue un acto de libertad creativa casi absoluto, que, además, me dio la posibilidad de explorar y parodiar ciertos textos y contextos que nos inculcara el machismo-leninismo. De ahí que me hiciera tan feliz que en mi ronda de primeras lectoras —entre las que te cuento— a todas les convencieran las voces femeninas del libro. Fue una experiencia inédita e irrepetible. No estoy diciendo que no volveré a escribir desde la perspectiva de un personaje femenino. Pero cuando ocurra, para cantártelo con cadencia de bolero, ya no tendrá ese sabor de la primera vez.

Teresa Dovalpage: A mí me pareció muy convincente la voz femenina. Y ya sabes que desde que leí esta novela te dije que estaba entre mis preferidas. ¿Tienes una rutina para escribir? ¿Cuál es?

Alexis Romay: Eres tú quién debe decirnos algo sobre tu rutina, ya que eres una de las voces más prolíficas de la literatura cubana. Mi rutina de trabajo por estos días es precisamente la falta de una rutina. Hasta hace unos meses, cuando trabajaba en una editorial neoyorquina, escribía en el trayecto al trabajo y de regreso a casa, en un viaje en tren que duraba unos cuarenta y cinco minutos. Ahora que he regresado a la docencia, entre preparar clases, calificar exámenes y el copón divino, no me queda mucho tiempo para esbozar el próximo manuscrito. Apenas si me alcanzan los minutos para mantener mi blog al día. Ah, pero ya se aproximan las vacaciones de verano, y ahí pienso comenzar mi tercera novela…

Teresa Dovalpage: ¡El copón divino, sin dudas! Pero seguro que algo bueno saldrá de estas vacaciones veraniegas porque el escritor no puede dejar de escribir, así de simple. ¿Te sientes heredero de algún autor en particular?

Alexis Romay: Esa pregunta la dejo a los críticos, siempre sedientos de establecer conexiones entre esto y aquello. Te puedo decir a quiénes releo, que al final, supongo, son los autores que más me han marcado. Pero temo que estaría haciendo un listado de los sospechosos habituales. Hay un término muy preciso en inglés, que quizá no hemos sabido trasladar bien al español: namedropping. Traducido, mal y pronto, quedaría como “dejar caer nombres”. (En buen cubano: especular). Pero como Schopenhauer me enseñó a que no anduviera citando en vano, te los ahorro.

Teresa Dovalpage: Me encanta la traducción cubiche del terminacho. Actualmente, los escritores tenemos que ser también promotores de nuestros libros, a la par, y a veces hasta por delante de los editores. ¿Qué planes tienes para ayudar en la promoción de tu novela?

Alexis Romay: Estaba pensando en posar sin camisa para el suplemento literario de El País. ¡Si tienes otra idea, dame un timbrazo!

Teresa Dovalpage: Sí que la tengo: un videoclip en tu website. Ahora no sólo tenemos que “especular” y promover, sino también multimediar…¿qué crees? ¡Buena suerte con La apertura cubana, mi amigo!

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Entrevista a Teresa Iturriaga Osa

Originalmente publicada en Sub Urbano

Teresa Iturriaga Osa nació en Palma de Mallorca y desde 1985 reside en Gran Canaria. Es doctora en Traducción e Interpretación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y su investigación académica se centra en la traducción de la literatura, la publicidad turística y el periodismo de viajes. Ha colaborado en seminarios y proyectos de investigación europeos de la ULPGC, el CSIC y el Instituto Cervantes. Fuera del ámbito académico, ha publicado en prensa, revistas literarias y portales digitales como “Biblioteca Digital Letras Canarias”, “Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes”, “Aula Intercultural”, “La Casa que Grita”, “Baúl de Aire”, “Sendebar”, “La Tapa”, “Agenda Bohemia” y “Mugak”.
Teresa Dovalpage: Eres doctora en Traducción e Interpretación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. ¿De o a qué idiomas traduces?

Teresa Iturriaga: Traduzco del inglés y del francés al español, aunque confieso mi debilidad por la lengua francesa, quizá por la emoción que me produce su cadencia, me resulta muy poética. En efecto, soy doctora en Traducción e Interpretación desde 2003 por la Universidad de las Palmas de Gran Canaria (España). Durante cinco años realicé mi tesis bajo la dirección de la Dra. Zinaida Lvóvskaya y el Dr. Vicente Marrero, que me apoyaron en un trabajo apasionante de investigación sobre la traducción del periodismo de viajes en la década de los noventa. Precisamente, esa época de cambio de siglo, en que nacía la nueva Sociedad de la Información, afloraban géneros informativos de creación entre el periodismo, la literatura y la publicidad.

El objetivo final de mi tesis era el de evaluar la traducción al inglés de los reportajes de viajes de las revistas de las compañías aéreas comerciales. El corpus incluía 35 reportajes de viajes extraídos de las revistas de Ronda Iberia (revista de difusión gratuita en los aviones de la compañía aérea española Iberia), publicados desde enero de 1990 hasta enero de 2000, y seleccioné siete de ellos para su análisis textual desde la perspectiva de la traducción. Sus autores -José Manuel Caballero Bonald, Luis Carandell, Juan Jesús Armas Marcelo, Raúl Guerra Garrido, Manuel Rivas, Ana Puértolas, Joaquín Araújo-, de reconocido prestigio literario, colaboraron amablemente conmigo resolviendo mis dudas traductológicas. Mi intención era plantear la complejidad que supone la traducción del español al inglés –considerado como lingua franca del comercio y del turismo mundial- y reivindicar la labor del traductor especializado. Este género, perteneciente al estilo funcional periodístico, se caracterizaba por tomar prestados elementos de otros estilos funcionales, géneros y subgéneros, y su hibridismo me resultaba muy interesante para la investigación textual desde cualquier disciplina comunicativa, y, en mi caso, desde la traducción.

Fue un tiempo dedicado a la investigación de una peculiar situación de lectura en una vida de viaje, estableciendo una clara distinción entre pasajero-turista y pasajero-viajero. Seguí los entresijos del marketing, el concepto de la empresa periodística, los nuevos estados cognitivos del Tercer entorno, los perfiles de los destinatarios en la era de la globalización, etc. Una investigación de campo en toda regla, tanto en la cultura origen española como en la cultura meta (cultura turística internacional).

Teresa Dovalpage: Debe haber sido una investigación fascinante. ¿Qué es lo que más disfrutas de esa difícil (y no siempre reconocida) labor que es la traducción? ¿Y qué me puedes decir sobre la “localización”?

Teresa Iturriaga: Sinceramente, pienso que es una labor absorbente y agotadora. A los traductores nos lleva hasta el límite de la indagación, pues nos obliga a  acercarnos lo máximo a la intención del autor del texto original, con una aproximación rigurosa al lenguaje y al contexto extralingüístico para ser fieles a su interpretación. En ese sentido, entiendo el término “localizadora”, porque persigo las huellas del autor del texto original, oigo sus latidos escondidos entre líneas, descifro sus marcas de identidad. Yo diría que soy una “rastreadora” del alma que traduzco. Y aun así, el texto traducido nunca será absolutamente equivalente, del mismo modo que no hay dos individuos iguales. Ese estilo personal e intransferible es lo que denominamos el idiolecto del autor. Se trata de tocar lo más de cerca posible el sentido del texto original. No es nada fácil, pero es un desafío que nos sostiene. Por ello, hay que tener muy en cuenta las circunstancias y el mundo anímico del que se expresa. Sin embargo, creo que la labor de traducir nos enriquece mucho y, al cabo del tiempo, nos va dejando un poso de sabiduría gracias al esfuerzo que nos exige. A través de la traducción, podemos encontrar informaciones contrastadas, opiniones fundadas, interpretaciones diversas, que contribuyen a hacernos tolerantes y a aceptar al “otro” con naturalidad. Siempre he afirmado que la traducción ha sido, es y será una herramienta fundamental para el desarrollo de culturas de paz y no de confrontación y ostracismo.

Teresa Dovalpage: Tienes toda la razón. Mientras más conocemos “al otro” menos motivos hay para temerle. Y de todos los textos que has traducido, ¿cuál es tu favorito?

Teresa Iturriaga: Recuerdo el impacto que me produjo traducir al español un ensayo sobre la inmigración senegalesa. Lo había escrito en francés Seydi Ababacar Mbaye, un senegalés afincado en nuestra isla de Gran Canaria, relatando el viaje en patera por el Atlántico desde su país hasta las costas canarias. Traducir Modou Modou, para mí, fue una forma de entender la vida y la muerte. Mientras traducía el libro, se me plantearon diversas cuestiones lingüísticas que no conseguía descifrar, seguramente, por mi desconocimiento de la cultura africana. De manera que, en varias ocasiones, bajo el pretexto de pedirle una explicación del habla senegalesa al autor, lo llamé y quedamos en vernos para clarificar mis dudas. En realidad, lo que yo pretendía era preguntarle por su visión del mundo y ver su interior expresándose en sus silencios, en sus gestos, en su mirada y atención, en sus reacciones emocionales, porque la lengua no es un sistema aislado de la realidad, sino que adquiere cuerpo y vida profunda en cada uno de nosotros. Entonces, el ímpetu de las palabras de Seydi Ababacar Mbaye me llevó de la mano a esa vaga sensación que dejan los sueños que el cerebro no comprende, pero es el lugar donde se mueve la intuición.

El sueño de los inmigrantes africanos interpeló mi conciencia al recordarnos a los occidentales del siglo XXI que debemos iniciar una vida llena de sentido universal, mestizo, cosmopolita. Tenía mucha razón el autor al decirnos en su libro que la tierra no nos pertenece. Cierto, la tierra es una madre que nos acoge por igual a todos los caminantes sin distinción de razas. ¿Puede acaso una madre imaginarse el horror de perder a un hijo en medio del océano o en el desierto y no saber nunca nada más de él? Amores rotos a pedazos por la pobreza y la distancia en medio del carnaval de muecas de los traficantes de sueños, ilusionistas que engañan a tantos y tantos inocentes que deciden emprender el viaje hacia el paraíso occidental. Casi cuesta entenderlo, no es fácil situarse al otro lado. Personalmente, me conmovió mucho el pasaje del joven senegalés que un día se encaramó a la rueda de un Airbus pensando que las alas de aquel pájaro le llevarían al cielo de Europa. Y así fue. Con esa voluntad que le habían inculcado desde niño como virtud para enfrentarse al sufrimiento, quiso arriesgar su propia vida, era una cuestión de dignidad buscar una vida mejor para sacar adelante a su familia. Había preferido enfrentarse a su cita con el ángel de la muerte que quedarse entre los suyos como un joven sin futuro, sin sueños, sin nada que llevarse a la boca. Fue entonces cuando lo comprendí todo.

Por eso,  traducir Modou Modou me ayudó a entender los esquemas mentales de los inmigrantes que llaman a nuestras puertas del bienestar. Los modous -como los senegaleses llaman a sus emigrantes- nos enseñan que, en su existencia, hay una dignidad que debería sobrecogernos a los toubabs -como nos llaman a los blancos-, porque ellos aún disfrutan, viven la utopía necesaria, la ilusión que nosotros perdimos hace mucho tiempo.

Teresa Dovalpage: ¡La utopía necesaria! Me encanta esa frase. Y al leer sobre el joven que se encaramó en la rueda del Airbus pienso en un compatriota que usó un método bastante similar para salir de Cuba: se ocultó en el tren de aterrizaje de un avión (¡de Iberia!). Todos somos algo modous.  Sobre tu propia creación, entiendo que te dedicas tanto a la narrativa como a la poesía. Háblame un poco sobre cada una. ¿Tienes una por la que te inclina más o esto depende de los vaivenes de la musa?

Teresa Iturriaga: Creo que esa definición es muy exacta, Teresa. Sí, depende de los vaivenes de mi musa, siempre y cuando no me propongan o me ilusione con un proyecto narrativo como me ha ocurrido en varias ocasiones. Por ejemplo, destaco mis últimas publicaciones sobre mujeres, que normalmente adquieren la forma del relato para acercar al lector su realidad más cotidiana. En la colección Desvelos, hace ya tres años, recogí las experiencias de ocho mujeres que en su día fueron acogidas en los recursos para mujeres víctimas de violencia de género de la Red Insular del Cabildo de Gran Canaria. Con el objetivo de encontrar vías para la recuperación de mujeres víctimas de la violencia familiar, este trabajo les sirvió para bucear en su propia memoria al contarme su experiencia de maltrato y cómo reaccionaron para superarlo. El conocimiento de los hechos y de nuestra situación frente a ellos es tal vez una de las formas más rápidas de terapia y nos ayuda a reconocer nuestras debilidades y nuestra fortaleza, incluso cuando han pasado muchos años desde la agresión. La mujer maltratada asimila el castigo al propio comportamiento y acaba sintiéndose culpable, con remordimientos, por no haber hecho mejor las cosas sin llegar a esos extremos. Es tan baja su autoestima que no sólo no sabe reaccionar, sino que su espíritu se inmoviliza y no puede salir del dolor y la confusión. Las historias del libro están teñidas de la vergüenza que sufrieron durante años, del temor a protestar y a denunciar, y de los cambios que se produjeron en ellas y en sus familias hasta volver a sentirse personas. En los relatos, podemos descubrir el carácter, la timidez, la valentía o la esperanza de todas ellas. Escribir sus historias fue un verdadero honor.

Pero también he escrito una prosa más lúdica, por ejemplo, Revuelto de isleñas, una colección de relatos sobre la escritura y la cocina con la escritora canaria Dolores de la Fe -recientemente fallecida-, además de relatos  sobre mujeres importantes en la Historia, como la amante polaca de Napoleón, María Walewska, o la pintora surrealista Leonora Carrington, por citar algunos. En estos momentos, preparo una nueva colección titulada En la ciudad sin puertas.

Ahora bien, el territorio de mi creación por excelencia es la poesía y, de algún modo, mi prosa está impregnada de ella por contagio. La prosa me lleva siempre a la metáfora, a la belleza de las imágenes y de las formas, podría decirse que en mi idiolecto, poesía y prosa emanan de la misma fuente estética. En su prólogo a mi libro de poemas Gata en tránsito (www.alhulia.es, Ed. Alhulia, Granada, 2011), titulado “Pasajera a bordo del sueño”, el maestro José Manuel Caballero Bonald, lo define así: “Tengo la impresión de que Teresa Iturriaga escribe poesía por lo mismo que necesita hablar con los demás. Quiero decir que su actividad como poeta está expresamente relacionada con sus cotidianos hábitos comunicativos. Basta con elegir un poco al azar alguno de los poemas que se reúnen en este libro para comprobarlo. Teresa Iturriaga ha ido elaborando Gata en tránsito como si realmente se tratara de un diario en el que fuera informando a sus lectores –o a sus oyentes- de las relaciones que mantiene con la vida que la rodea. Por ahí se filtra efectivamente una serie de confidencias y reflexiones que van poniendo de manifiesto la personalidad humana y literaria de la autora. Y por ahí se estabiliza un concepto general del acto de escribir que remite a la vez a una educación de delicados matices emotivos y  a una sensibilidad de muy fervientes conexiones con lo que se entiende por vocación”.

Teresa Dovalpage: Eres multitalentosa, sin dudas. Y ya veo que resides en Gran Canaria, una hermosa isla. ¿Cómo influye el entorno en tu creación literaria?

Teresa Iturriaga: Mi ventana se abre a la Playa de las Canteras. El océano sonoro constantemente susurra en el interior de mi casa. Es una compañía serena al escribir, a veces ni siquiera lo oigo, porque su sonido ya me pertenece. O quizá debería decir que nos pertenecemos, pues me ha engullido sin darme cuenta. Me gustaría que mi poesía tuviera la forma de las olas y el color de los atardeceres que veo morir sobre el mar desde mi azotea. En el espacio sensible de la playa, hay colores, sabores, aromas que presienten las emociones de todos los seres humanos que se desplazan hasta sus orillas en busca del paraíso. Esta playa es un ejemplo de convivencia, las mareas la han convertido en una escuela de respeto a lo sagrado, a lo natural, hoy acurrucado en silencio sobre el bullicio de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Un lugar donde el caminante, pasajero o peregrino, se detiene a sanar sus heridas con el mar. Un templo espiritual, un jardín de infancia, un patio de recreo, un balneario de paz abierto a todas las culturas. ¿Cómo no va a influirme esa belleza al escribir?

Teresa Dovalpage: ¡Dan muchos deseos de visitar esa bellísima playa!  Y espero que publiquen la foto con el mar como fondo…¡muy representativa!

Me gustó mucho Hiperestesia:

“La poesía es una suerte de enfermedad,

una suerte de dolor de placer de oración.”

Teresa Iturriaga: La poesía es compleja, un ramillete de emociones que surgen del interior. A veces, esos sentimientos son ardientes, una explosión de color, pero en muchos momentos, también emergen de un estanque de soledad, desesperanza y ansiedad. Sucede igual con las estaciones del año, cada una tiene sus hojas y flores, las hay de verano, otoño, invierno y primavera. El ciclo de la vida hace que cada instante tenga su aroma y su paisaje. Creo que las flores más bellas pueden encontrarse entre los desechos, en un risco peligroso, en desiertos o en cimas heladas difíciles de escalar, sin embargo, están ahí, esperando pacientes a que al menos algún insecto las polinice para no morir sin sentido. Por eso, cuando escribo, dejo salir todo aquello que siento en mi interior y si me duele la herida, el poema llora y, si estoy contenta, el poema ríe conmigo. Un arrebato de luz y oscuridad se da cita en la poesía, por eso se convierte en oración cuando trasciende a otros planos. Todo depende de la estación del corazón.

Teresa Dovalpage: Aparte de esa bella definición, ¿tienes otra para la poesía?

Teresa Iturriaga: Creo que la mejor forma de definir mi poesía es recitando un poema. Se lo dedico a la Playa de Las Canteras, patio de todas las culturas y terapeuta de la ciudad:

Y la playa descendió

sobre el esqueleto de nuestras almas.

[Nadie estaba allí para escuchar

la angustia, jaca negra

que no suelta su presa

aunque en ello pierda la pinza]

Recuerdo que portabas en tus brazos una toalla.

Era febrero o abril, era primavera en el paseo,

era el celo de los amantes.

Recuerdo el salitre que tragué al besarte,

tu gesto al subirte a las rocas para abrigarme los sueños.

Traías un tridente, un cubo, una pala,

arena, mucha arena,

unas gafas, anzuelos, redes, cebo.

Me llevaste contigo hasta otras playas,

otros brazos, otro tiempo…

a las cuevas de las niñas.

Recuerdo que la playa traía aquella tarde

su cabeza envuelta en una bruma de colores

encarnados, magenta, púrpura,

sudaba los dolores de sus orillas,

viejos reumas, artrosis de gentes y lágrimas,

los estíos más duros,

las huellas de los adioses.

Recuerdo la paciencia del salitre

que disolvía todos los llantos.

Teresa Dovalpage: Gracias por el regalo de este bello poema. Me ha llevado a la playa, de vuelta…siempre de vuelta al mar. En “El día de Dahira”, que también me ha encantado, dice

“Ahora teje sus tules en penumbra, sueña con su tierra natal y los dientes se le afilan al paso de una guagua que rasga descaradamente su túnica de colores preferida. “Guagua” allá en las Canarias ¿significa autobús, como en Cuba?

Teresa Iturriaga: Sí, por supuesto, la guagua aquí es el autobús. La conexión de Canarias con Cuba es evidente y comparten palabras, comidas, folclore, ritmos, viajes, etc. Es toda una historia de familias desplazadas entre las islas por la emigración en el pasado y que llega hasta nuestros días. Hay estrechos lazos de afecto entre ambas.

Teresa Dovalpage: Muchísimas gracias por acceder a esta entrevista y por compartir tantas experiencias interesantes y sobre todo, buenos versos. Un abrazo desde Taos.
Teresa Iturriaga: Muchísimas gracias a ti por darme la oportunidad de cruzar el Atlántico sobre tus alas. Hasta siempre, Teresa.

Entrevista con Chely Lima

Publicada originalmente en Diario de Cuba

Teresa Dovalpage: Fue un placer conocerte en Miami y también a los demás miembros de la Fundación Cuatrogatos. ¿Cuál es tu papel en ella?

Chely Lima: Remitiéndome a la página oficial de la Fundación: “Cuatrogatos es una organización sin fines de lucro, creada por los escritores Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez en Miami, Estados Unidos” que “a través de la literatura, el arte y las distintas formas del conocimiento, desarrollan las capacidades creativas, críticas y cívicas de la comunidad hispanohablante de Miami”.

Yo soy una humilde colaboradora de lo que me parece un proyecto genial.

Teresa Dovalpage: Algo más que observadora serás. Siento mucha admiración por todo lo que hacen ustedes, y espero que sigan teniendo todo el éxito que merecen. Pasando a Memorias del Tiempo Circular, la irrupción de lo mágico, de lo misterioso, es el tema de la colección, has dicho en tu presentación del libro. ¿Cómo funciona la irrupción de lo mágico en la escritura? ¿Te llegan las historias de un tirón o las musas te las van soplando lentamente al oído?

Chely Lima: Creo que en mi caso cada historia llega a su manera. A veces todo empieza por un personaje, a veces es un universo entero el que se me echa encima exigiendo ser explorado y descrito, a veces es simplemente una atmósfera imprecisa, una palabra, un recuerdo propio… o ajeno.  Y siempre –o casi siempre– lo mágico viene inscrito dentro de lo real, dándole un fundamento –y no al revés– o insertándose con una espontaneidad que hasta a mí me sorprende. Buena o mala, mi vida hasta el presente ha estado repleta de eventos y personajes mágicos, y yo me limito a recrearlos de algún modo, a ratos imitándolos y a ratos magnificándolos.  Eso es todo.

Teresa Dovalpage: ¡Dichosa  eres de tener esa compañía! Para ti, en lo personal, ¿el tiempo es lineal o circular?

Chely Lima: Dice la Wiki que una espiral es una línea curva generada por un punto que se va alejando progresivamente del centro a la vez que gira alrededor de él… Nunca leí una mejor descripción del tiempo, si es que nos lo quisiéramos representar en forma física.

Teresa Dovalpage: Entiendo que escribiste las novelas de Memorias del Tiempo Circular en diferentes tiempos y lugares. ¿Cómo decidiste unirlas en un solo libro?

Chely Lima: Esto de que las editoriales –al menos esas grandotas y orgullosas a las que estábamos todos acostumbrados antes del advenimiento de las pequeñas editoriales alternativas– rechazaran cualquier novela que no pasara de las ciento cincuenta y tantas páginas me obligó a acumular material escrito; un día me encontré con cuatro novelas cortas en una gaveta –lo de gaveta es un decir– y cuando las releí resultó que se podía armar un libro con ellas.

Teresa Dovalpage: Y lo armaste tan bien que no se le ven las costuras. ¿Tienes algún personaje favorito? (¿De este libro o de cualquier otro?)

Chely Lima: Margo, la protagonista de Triángulos mágicos, es uno de mis personajes favoritos. Y Anouk, el personaje femenino más importante de la novela que estoy cerrando –Fuera de la manada es su título provisional– es otro… Mujeres fuertes, andróginas, a veces un poco delirantes. Siempre en lucha consigo mismas y con lo que las rodea. Anárquicas, irreverentes, insolentes, peleadoras.

Teresa Dovalpage: Modelos de mujer, diría yo. ¿Qué satisfacciones personales te trae escribir?

Chely Lima: Evadirme. Enriquecer mi realidad. Deshacer nudos interiores. Pelearme con mi Sombra. Divertirme. Y no necesariamente en este orden.

Teresa Dovalpage: Me gusta mucho la anécdota de tus padres subiendo los libros “prohibidos” en lo alto del escaparate. ¡A trepar por la literatura! ¿Cómo han influido algunos de estos libros en tu propia obra?

Chely Lima: Para mí esos son mis “libros abuelos”, mis lecturas fundacionales, las voces que continúan cantando en mi oído trovas acerca de lo maravilloso y variado que puede ser el imaginario de nuestra especie. Digamos que son parte del ADN de mi propia literatura.

Teresa Dovalpage: “Yo me cuento historias para dormir” has dicho. ¿Son siempre de fantasía o juegas con los géneros? ¿Las escribes después?

Chely Lima: A veces las escribo, a veces no. Son fantásticas, pero fundamentalmente son eróticas.

Teresa Dovalpage: ¿Qué planes tienes para el futuro?

Chely Lima: Escribir, escribir y escribir. Y, ya que estamos en eso, vivir –ojo: no sobrevivir, sino vivir con V mayúscula.

Teresa Dovalpage: ¡Pues a vivir entonces! Muchas gracias por esta entrevista,  Chely, y espero tu próximo libro.
Para saber más de la obra de la autora, visite su blog

http://limachely.blogspot.com/

o su página de Facebook https://www.facebook.com/chely.lima?fref=ts

SOMOS lleva proyectos literarios a la comunidad

David Perez and Mike Thompson

David Pérez y Mike Thompson en las oficinas de SOMOS

Originalmente publicado en Taos News

En la organización literaria La Sociedad de la Musa del Suroeste (SOMOS) hay gran emoción por la selección de David Pérez y Jan Smith como los nuevos codirectores.

Los dos tienen muchas ideas para hacer que la organización crezca así como para mantener en activo los diferentes y exitosos programas que SOMOS ha llevado a cabo por cerca de treinta años.

“Nos interesa mucho ir a donde está la gente,” dice Pérez. “A las escuelas, a los centros de la comunidad… Una de mis ideas es una serie llamada Palabras, a la que invitaríamos a autores latinos a participar, ya sea con libros escritos o con obras en proceso. ¡Pero necesitamos correr la voz sobre nuestro trabajo! SOMOS ha hecho muchas cosas por Taos durante todos estos años y deseamos hacer más. Parte de ello es escuchar a la comunidad y sus deseos.”

Queremos escuchar a la comunidad

“La gran pregunta es ¿cómo invitamos a más personas a cercarse a nosotros?” dice Pérez. “¿Cómo nos involucramos más con la gente y hacemos a todos partícipes de los eventos culturales que ofrecemos? Una manera es enfocarnos en la juventud y en las escuelas, ya sean la escuela media, la escuela secundaria o UNM. Pero puede haber otras formas como el organizar lecturas y eventos en lugares públicos y en espacios que pertenezcan a organizaciones locales como el Edificio del Centro Agrícola Juan I. González o la Asociación de Acequias. Hay infinitas posibilidades.”

La organización comenzará una serie de sesiones de trabajo con la juventud a partir del mes de agosto.

Muchos nuevos proyectos están basados en la colaboración con la audiencia, especialmente personas del Pueblo, hispanos y todos los que estén interesados en formar parte de SOMOS y en asistir a los eventos que se organizan.

“Jan y yo creemos firmemente en la colaboración, en los proyectos conjuntos,” dice Pérez. “También necesitamos recaudar dinero. Pero déjame decirte que tenemos programas magníficos: el Programa de Escritores Jóvenes, las Series de Verano y de Invierno, el Festival de Cuenta Cuentos, la Serie de Poesía y muchos más. Simplemente, se trata de construir sobre lo que ya hemos logrado y de expandirlo a mayores alturas. Es un desafío, y lo espero con entusiasmo.”

Pérez desea además transmitir su agradecimiento a la anterior directora de SOMOS, Kristina Ortez de Jones.

“Aprovecho la oportunidad para agradecer el magnífico trabajo que Kristina hizo para SOMOS,” dice. “Gracias a su eficiente labor, la organización se encontraba en la mejor situación financiera que ha tenido en muchos años. Le deseamos lo mejor en su nueva posición.”

El autor de WOW

Pérez ha terminado un nuevo libro, la segunda parte de sus memorias, WOW!

“Trata sobre mi vida hasta los veinticinco años, aproximadamente,” dice.

Pérez es miembro del grupo de teatro local Metta y el dos de agosto participará en la puesta en escena de una obra de misterio en Old Martina’s Hall. Se trata de una cena-teatro en la que los comensales tendrán la oportunidad de adivinar quién es el asesino.

“Yo soy el detective,” dice Pérez.

Un taller de lectura en voz alta

El 23 de agosto, de diez de la mañana a dos de la tarde, Pérez ofrecerá un taller en SOMOS para aprender y practicar cómo leer en voz alta. Se titula Words Come Alive (Las Palabras Cobran Vida).

“Es una sesión ideal para las personas tímidas, o que no se sientan cómodas leyendo en público por cualquier razón,” dice Pérez. “Hay quienes leen en voz baja o van demasiado rápido o muy despacio. El taller los ayudará con todo eso.”

Otra cosa que se aprenderá es cómo influye en el autor la lectura en voz alta de su propia obra.

“Se descubren muchos matices que no se notan cuando se lee en silencio,” dice Pérez.

El costo es de treinta dólares y la clase estará limitada a ocho estudiantes.

Actividades de SOMOS

SOMOS ofrece lecturas en vivo, talleres literarios y de expresión artística, conferencias y festivales en los cuales no sólo participan escritores reconocidos sino también autores noveles, pues uno de los objetivos de esta organización es fomentar la creatividad artística tanto de los escritores publicados como de los que esperan publicar.

Uno de sus programas más importantes es el Mentorado para Escritores Jóvenes, que ha rendido frutos de muchos chicos y chicas interesados en el trabajo creativo.

La organización continúa celebrando la Serie de Verano de Escritores con los poetas  Scott Cairns y Joan Logghe el 7 de agosto, Jennifer Kostecki-Shaw y Patrick Shaw el 13 de agosto y Natalie Goldberg y Elaine Sutton el 20 de agosto.

Estas lecturas tendrán lugar en el Auditorio Arthur Bell del Museo Harwood los miércoles a las 7:30 p.m.

El 27 de agosto se celebrará el evento gratis Cuatro Autores Locales con Kat Duff, Sam Richardson, Scott Jones y Lisa Sharp en el salón de SOMOS.

Buscando voluntarios

SOMOS está buscando voluntarios que puedan ir a la oficina y ayudar a quienes acuden en busca de libros o de información.

Si usted desea participar como voluntario, hacerse miembro o recibir más información sobre SOMOS, vaya a su sitio en la red http://somostaos.org, llame al 575 758 0081, visite la oficina, situada en 233 Paseo del Pueblo Sur, o escriba a somos@somostaos.org.

Jan Smith, co directora de SOMOS 

Jan Smith

 

Regentas: la traductora leyendo

Originalmente publicado en Aire Nuestro:

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La regenta a la Havana de Teresa Dovelpage«”La heroica ciudad dormía la siesta” comienza La Regenta. Leí en voz baja la frase y evoqué la Vetusta lluviosa de Clarín. ¿Acaso una novela ambientada en La Habana podría empezar así? Por lo de heroica, desde luego, no habría problemas. En nuestra capital hay heroísmo, si se ha de creer a los libros de historia patria, para guardar, para vender y para regalar a los países amigos. Con respecto a la siesta, tampoco encontraría dificultades. Con lo haraganes que son los habaneros, arman un catre en cualquier parte y se echan a dormir a pierna suelta… Pero no tuve tiempo de continuar establecendo paralelos. Una enfermera se asomó a la puerta del consultorio y voceó mi nombre….» comienza La Regenta en la Habana, o sea aventuras de una cougar literata, la novela de Teresa Dovelpage que acabo de leer. Entre otras cosas, la novela es una…

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