Reseña en The New York Times sobre The Novel Detective de Teresa Dovalpage.

De chiquilla rara al New York Times

Si alguien le hubiera dicho a Teresita que la iban a mencionar dos veces en la misma semana en el New York Times, no lo habría creído. O a lo mejor sí, quién sabe. Porque la Teresita real, la chiquilla rara de quien sus compañeros siempre se burlaban un poco, tenía la cabeza llena de planes y ambiciones, aunque nadie lo sospechara.

Esta introducción no es más que un pretexto para echarme flores a mí misma con disimulo (humblebragging, lo llaman en inglés). Ya sin el disi y sin el mulo, estoy súper feliz porque The Novel Detective acaba de ser reseñada en el muy mentado periódico. En este enlace gratis pueden leer la reseña de Sarah Weinman, a quien le agradezco mucho su gentileza al escribir sobre mi novela en su columna “Brilliant, Bloody New Mystery Novels”:

THE NOVEL DETECTIVE (Soho Crime, 297 págs., $28.95) es un conmovedor misterio metaficcional sobre la amistad femenina duradera y sobre las maneras en que el tiempo te da una mayor claridad sobre acontecimientos cargados de emoción (traducción mía).

Me encanta que haya usado también esta cita del libro: “Her friend was a first-rate paranoid. And she had the nerve to accuse Teresita of overdosing on mystery novels and cop shows!”

Porque es una de las tantas frases de la novela basadas en un diálogo real. Una amiga, la que me sirvió para la inspiración del personaje de Estrella, me decía a cada rato: “Chica, tú te atracas de novelas policíacas y de Sector 40”. (Sector 40 era un programa policíaco que pasaban por la televisión cubana en los 70 y los 80.) Estoy segura de que a mi amiga le encantará verse citada aquí.

La otra mención fue entre los libros considerados “New and Noteworthy” (Nuevos y Notables, una sección interactiva del periódico donde también se puede leer la reseña e información sobre el libro). Así que estoy feliz como la proverbial lombriz.

Lo mejor es que todo esto viene como colofón a mi viaje a Santiago de Compostela, del que todavía me queda mucho por contar. Les debo un post sobre los libros interactivos que planeo usar en mis clases del college, tanto las de inglés como las de español, y otro sobre la necesidad de escribir sobre lo que una conoce bien para evitar errores embarazosos.

En realidad, eso es lo que he hecho hasta ahora. Todos mis libros, hasta el momento, han tratado sobre Cuba, de manera que he tenido poco chance de meter la pata… Eso no significa que no la haya metido, claro, aunque en pequeñas proporciones. Pero la próxima novela ocurre en Galicia, y ya les diré las barbaridades que enjarreté y cómo las estoy arreglando.

Por el momento, me despido con una imagen más de Teresita. Aquí estoy con Priscilia (una mezcla de chihuahua con terrier) a los doce o trece años en La Habana. Teresita, entre alegre y triste, tratando de avistar el futuro y pensando que ojalá no sea cierto eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor…

Foto de infancia en blanco y negro de la autora Teresa Dovalpage con su perrita Priscilia, una mezcla de chihuahua y terrier, en un balcón en La Habana.