Majarete para Año Nuevo

y con leche…¡como le gusta a usted!

Este año que se acaba ha sido, en lo personal, bastante productivo, aunque los resultados de la producción no se vean de inmediato.

Empollando novelas

Dediqué la mayor parte del 2025 a «empollar.» Estoy dándole los últimos toques a una colección de tres obritas teatrales: La hija de La Llorona, Hasta que el mortgage nos separe (ambas representadas por Aquijón Theater en Chicago) y una nueva, A mamá le llegó el parole. Y, como he mencionado en otro post, terminé The Novel Detective, que saldrá en junio de 2026.

También estoy metida en una novela sobre mis antepasados gallegos. Hasta hace poco no sabía mucho de la familia de mi padre, originaria de Lugo y Orense, pero he empezado a husmear, gracias a mi prima Teresita Galbán, y estoy encantada de lo que encuentro.

Imagínense a mi abuela Manuela, que se zumbó en un barco desde La Coruña a La Habana, pelando papas para costearse el pasaje… Manuela, que, después de haber vivido en Cuba treinta años, regresó por un tiempo a España y luego cruzó el charco de nuevo, para asentarse en Puerto Rico con su hija Teresa, su yerno Argelio y sus nietos Teresita y Yeyito. Manuela, que, aunque solo pasó en La Habana un tercio de su vida, le decía a todo el mundo que ella era cubana… ¡Ahí hay material!

Manuela, al fondo, la señora con espejuelos

Mis estudiantes, los autores

En cuanto a mis estudiantes, ¡ellos sí publicaron este año! Llevé a mi clase de Inglés como Segundo Idioma (ESL) al museo de Lea County en Lovington y gracias a un grant de la universidad donde trabajo, NMJC, se publicaron sus ensayos sobre el museo en forma de libro, Learning Local History.

Cada estudiante recibió una copia del libro

Viajes y brinquitos

En el verano, Gary y yo fuimos a Londres, porque después de haber tomado dos clases de teatro en NMJC sentí que necesitaba ver en persona el mero sitio donde las obras de Shakespeare se representaron siglos ha: The Globe. Quedo en deuda con la Gran Bretaña: debo el regreso y una visita a Coventry, donde viven mi comadre y hermanita del alma Hisbel y mi ahijada Paulette.

Hicimos visitas cortas, de apaga y vámonos, a ciudades cercanas como Taos, nuestro Taos, con todo y perrito. ¡Este nene sabe viajar!

Gary y perrito en Taos

El majarete

En Nochebuena Gary y yo visitamos a nuestro amigo Richard, que preparó una cena riquísima: albóndigas, pasta y de postre…¡majarete!

Yo recordaba a mi abuela materna (Topeo, la cubana) cantando la canción: “el majarete con leche…como le gusta a usted.” Aquí pueden escucharla (la canción, no a Topeo).

El majarete es muy fácil de hacer y lleva pocos ingredientes: granos de maíz fresco (o congelados, que fueron los que usé), dos tazas y media; leche fresca, dos tazas; azúcar, media taza, una pizca de sal, canela (en polvo y en rama), un chorrito de vainilla y pasas a gusto.

Esta es la receta, que mi madre me mandó del libro Golosinas, de Ramona Ballate Cruz.

1 Moler en la mezcladora la leche con el azúcar, la sal y el maíz. (Se recomienda pasarlo todo por un colador, pero mi querida Vitamax me ahorra ese paso).

2 Poner todo a la candela con ramitas de canela, vainilla y pasas y revolver por 20 minutos hasta que adquiera una consistencia de natilla.

3 Verter en moldes y espolvorear con canela.

4 Dejarlo enfriar y…¡a zampárselo!

Pues ¿qué mejor manera de terminar el año que con algo sabroso en la pancita? ¡Que este 2026 que ya toca a la puerta les sea tan dulce como el majarete!