“El que no ponga el alma de raíz se seca” Entrevista a Ana Cabrera Vivanco

 
 
 Primera parte
 
“Esto que digo de visitar talleres ajenos no significa precisamente una labor
crítica, que si así fuera, yo aborrecería tales visitas en vez de amarlas; es
recrearse en las obras ajenas sabiendo cómo se hacen o cómo se intenta su
ejecución; es buscar y sorprender las dificultades vencidas, los aciertos
fáciles o alcanzados con poderoso esfuerzo; es buscar y satisfacer uno de los
pocos placeres que hay en la vida, la admiración…”
Benito Pérez Galdós, prólogo a La Regenta

 

Las entrevistas son una puerta, o al menos una ventanita, que el entrevistado accede a abrir y el entrevistador intenta ensanchar lo más posible, hasta que se transforme en un portón. Siempre he disfrutado las entrevistas. Las que me hacen a mí, por aquello del ego  (o el eggito) y las que hago yo, pasando de interviewerinterviewee con un brinco feliz. Pero si hay una que me ha gustado particularmente es la que a continuación les presento, con Ana Cabrera Vivanco, amiga y compatriota.

Conocí a Ana porque a las dos nos representa la misma agencia, IMC y desde que leí su primera novela. Las Horas del Alma, que ha sido todo un best seller en España, la admiro muchísimo y me siento honrada de considerarme su amiga. Al leer su segunda novela, Las Cien Voces del Diablo, que acababa de salir, esa opinión se consolidó: estamos ante una autora que es ya parte del canon latinoamericano. Aquí  nos revela un buen pedazo de su vida (y la vida de un novelista es imprescindible para entender su obra) y algunos secretos profesionales del arte de la escritura, del cual ella es maestra.

La cita de Galdós, al que las dos admiramos, viene de perillas para presentar este diálogo. Porque es un placer el pasearse por los talleres, llenos de flores y de luz, de una autora como Ana Cabrera Vivanco. Entren ustedes también, y que disfruten la visita…

 

Teresa Dovalpage: Tu primer libro publicado (corrígeme si no es así) fue Delmira Agustini, El Misterio de la Sacerdotisa de Eros. ¿Qué te impulsó a escribirlo? ¿Dónde se puede conseguir ahora?

Ana Cabrera Vivanco: Delmira Agustini, el Misterio de la Sacerdotisa de Eros, fue mi primer libro. Pero no llegó a ver la luz. Transitábamos la década de los 90 en Cuba y las editoriales cuando no te respondían con el silencio, te decían siempre lo mismo:”Estamos en período especial. No hay papel”. Era como una consigna… Pero La sacerdotisa de Eros habría de conducirme por otros derroteros y concederme un privilegio que yo no podía por entonces sospechar. La de poner fin definitivamente a mis silencios editoriales dando un viraje milagroso en mi vida, la tarde lluviosa de junio en que guió mis pasos hasta la casona del  Vedado habanero donde residía Dulce María Loynaz.
Teresa Dovalpage: Sí, recuerdo que en una entrevista con Armando de Armas, mencionabas que este libro te abrió las puertas de Dulce María Loynaz…y abrió también la inspiración para tu segunda obra, La Voz del Silencio. ¿En qué se diferencia ésta de la primera? Es especialmente interesante como tu voz se entrelaza con la de Dulce María, formando un coro muy apropiado y novedoso. ¿Llegó ella a leer el libro? ¿Cuál fue su opinión?

Ana Cabrera Vivanco: Trabajar con Dulce María Loynaz mano a mano en el libro La Voz del Silencio fue sin dudas un privilegio excepcional. Pero fue además uno de los mayores retos autorales que me ha tocado asumir desde los mismos comienzos de la que hoy es ya mi profesión. Te cuento la anécdota de aquel bautismo de fuego y las primeras condiciones que me impuso Dulce María apenas nos conocimos. Llevo grabadas sus palabras en la retina de mi mente:

—Mire, si usted pretende escribir mi biografía, sepa que soy muy sincera. Aparte de escribir… ¿ A qué otra tarea se dedica en su casa?
—Friego mis cazuelas —le respondí, pensando que entre todas las tareas de la cocina, fregar era para mi la más ingrata.
—Pues hagamos un trato: Usted me trae a Delmira y me la lee. Si me gusta como escribe, acepto que escriba sobre mí. Si no… ya sabe… puede volver a sus cazuelas.
Fue así que se inició todo… un todo que además de convertirse en un libro, hizo que naciera una empatía entre ambas que se filtra en La Voz del Silencio, pues sólo con esa empatía que ella sabía necesaria para lograr lo que queríamos podía conseguirse que yo me sumergiera en su piel y fuera la esencia misma de Dulce y no la mía la que quedara plasmada en La Voz del Silencio. La diferencia entre El misterio de la sacerdotisa de Eros y La Voz del Silencio, pues te diría que no estriba en lo autoral, sino en algo espiritual y está dada sin dudas de esa propia empatía: Delmira era para mí un fantasma al que intenté dar vida resucitándola en un libro. Dulce María fue, y será la amiga que siempre me acompaña, la cubana excepcional que me impregnó con su ejemplo de por vida.

Teresa Dovalpage: Y que, desde donde esté, debe estar orgullosa de cómo su memoria ha perdurado en ti e influido en tu obra… Todos tus lectores conocemos esta anécdota deliciosa de que escribiste parte de Las Horas del Alma con mercuro cromo (mercromina) en La Habana…esto no tiene precio. ¿Fue ése tu primer libro de ficción? ¿Y cuándo decidiste pasar del periodismo a la ficción?

Ana Cabrera Vivanco: El periodismo terminó para mí cuando decidí que la censura me estrangulaba la garganta al punto de asfixiarme… Un día recogí mis bártulos y decidí dedicarme a escribir como se dice en Cuba: “por la libre empresa.” O sea, volar con alas propias y no con las alitas cortadas. Después de concluir La Voz del Silencio, le comenté a Dulce María que tenía una novela en gestación. Fue ella la primera en animarme, y estuvo también entre las primeras en leer los capítulos iniciales de Las Horas del Alma. De ella recibí también los consejos preliminares en esto de lanzarme de cabeza a novelar. No le alcanzó la vida para ver editada La Voz del Silencio, aunque pudo dejarme por escrito una dedicatoria que guardo como una reliquia de nuestro trabajo en común. En cuanto a Las Horas del Alma, debe estar muy complacida…porque presiento que su presencia no sólo vuela a mi lado sino que todavía me sonríe.

Teresa Dovalpage: Es una presencia que los lectores sentimos también, como un perfume leve, aunque no la podamos explicar. Ahora, pasando a tu segunda novela, Las Cien Voces del Diablo ocurre en Cuba,  pero en realidad podría tener lugar en cualquier país latinoamericano…¿fue intencional esa ambivalencia geográfica?

 

Ana Cabrera Vivanco: Pues ahora que lo dices… No sabría que responder. Recuerdo que cuando le puse al pueblo de Las Cien voces del Diablo, Villa Veneno, no tenía ni coordenadas en el mapa. me dejaba llevar por el desbordamiento y el flujo de los hilos de la trama que iban gestándose dentro de mi. Después vi que el Caribe estaba ahí, y que mi acento y mi voz autoral son tan caribeños, tan cubanos que ese pueblo tenía que estar en Cuba… pero sin dudas es por la ambientación, la exuberancia que rodea y enmarca la historia, no por los acontecimientos que se suceden que bien pudieran ocurrir en cualquier sitio del mundo.

 

Teresa Dovalpage: Tienes razón…pero qué bueno que suceden en Cuba, para orgullo y delicia de los cubanos que andamos regados por el mundo. Y al llegar a este punto veo una trayectoria en tu obra: del periodismo, del reportaje como  tal (La sacerdotisa de Eros y La Voz del Silencio) pasando por una crónica de la vida cubana (Las Horas del Alma, en la que respetas con toda exactitud la cronología, la historia de Cuba) hasta el desboque de imaginación y erotismo que es Las Cien Voces del Diablo… ¿ha sido consciente esa trayectoria?

Ana Cabrera Vivanco: Me costó mucho renunciar al periodismo. Es una profesión que amo y que sigue estando en mis venas. Me costó tanto, que cuando arranque con Las Horas del Alma, tenía que volver a reescribir los tramos donde en vez de novelar, se filtraba el lenguaje periodístico. Pero siempre he pensado que los autores al igual que los actores, no debemos aceptar encasillarnos. El periodismo como tú dices tiene muchas facetas: el reportaje, la crónica, el artículo. Entonces por qué no desdoblarme también en la novelística. Sí, ahora que lo señalas… creo que he estado consciente de esa trayectoria. Sólo que en el trayecto yo misma no tenía plena consciencia de lo que me esperaba, de haber estado consciente del todo. Ufff, no sé que decirte…

Teresa Dovalpage: Pues ya me has dicho…Tus personajes femeninos llaman la atención por la fuerza que tienen, por ser, si me permites la expresión, “mujeres de ovarios grandes.” ¿Esto es adrede, te propones crear personajes femeninos fuertes? ¿Por qué?

Ana Cabrera Vivanco: Siempre digo que son los fantasmas de muchas generaciones los que me dictan al oído las palabras. Entre ellos esta el de mi bisabuela, con quien tuve la suerte de convivir hasta que murió nonagenaria. Era de aquella generación de mujeres que ayudaron a los hombres en las guerras de independencia. Mujeres cimarronas, manigueras, de gran temple y ovarios grandes. Por otro lado, no me gustan las novelas de personajes andróginos, donde el protagonista masculino es el que comanda siempre las acciones y las mujeres son sólo como un adorno más en la trama. En Cuba, a diferencia de otros países de Latinoamérica e incluso de Europa, las mujeres tuvieron conquistas sociales más tempranas. Asistieron a la universidad, ganaron el derecho al voto, incluso la ley del divorcio, se dictó desde el 1917, lo que significaba que la mujer se emancipaba del varón y asumía ella las riendas. Sí me gusta que mis protagonistas femeninas sean mujeres de rompe y raja, yo misma soy reacia a la sumisión. Creo que no va conmigo y así sale en las novelas.

Teresa Dovalpage: Sí, siempre algo personal se cuela en las novelas. Por ejemplo, siempre he pensado que el personaje de Isabel, la periodista de Las Horas del Alma, tenía un poco de autobiográfico… ¿Consideras que tus novelas pertenecen a la categoría del realismo mágico? ¿Por qué o por qué no?

Ana Cabrera Vivanco: Bueno, esto de los tópicos y las etiquetas no me gusta ni un pelín. Supongo que todos tenemos una huella de los grandes maestros de la literatura de los que nos hemos ido nutriendo. Pero te digo lo mismo que le respondí hace poco a un periodista: Todos vemos amanecer y anochecer, pero no habrá dos personas que al describirlos lo hagan de la misma manera. Cada autor tiene su sello, su estilo propio, su manera de trasmitir y entregar. Esto de buscar similitudes es como poner cuños de fábrica. La creación es el acto más íntimo que existe. No puede ser compartido más que contigo mismo. Cada autor deja su propio ADN en cada una de sus criaturas.

Teresa Dovalpage: Ese ADN (excelente comparación) es lo que permite identificar la voz de escritor. Y la tuya se escucha ya desde los primeros párrafos. Cuando escribes, ¿lo haces con la intención de transmitir un mensaje, digamos, sobre el tema cubano, la política…? ¿Cuál es tu filosofía de la  escritura, por llamarla de alguna forma?

Ana Cabrera Vivanco: Sí, desde luego. Cuando escribo trato de trasmitir un mensaje y que de ese mensaje el lector saque sus propias conclusiones  y más que todo que medite y reflexione sobre la vida, la felicidad, el infortunio, y desde luego la política. Desdichadamente la política rige el destino de muchos pueblos. Por más que nos disguste la política interviene en nuestras vidas forma parte de nuestras historias nacionales, incluso es difícil mantenerse al margen de ella sin pecar de indiferentes.

 

Teresa Dovalpage: Muchas, muchas gracias, Ana, por esta primera entrevista. Nos paramos aquí, y volvemos muy pronto con la segunda parte, los secretos del arte de escribir a los que tú le sabes, como diríamos allá en Cuba, ¡un mazo!

 

 

Consejos de una editora

Publicado originalmente en Sub Urbano Magazine

Últimamente me quito y me pongo tal variedad de sombreros que a veces ni yo misma sé dónde he dejado la cabeza. Me refiero a la frase en inglés to wear many hats, que en español se puede traducir como estar en misa, en procesión…y hasta en el confesionario, todo a la vez.

Me explico. Hasta hace un par de años, mis credenciales se limitaban a escritora y profesora universitaria, dos actividades que se complementan, o al menos no interfieren demasiado una con la otra. En 2009 comencé a escribir una columna semanal para el periódico local de la ciudad donde vivo, el Taos News, y a hacer freelancing en inglés. Hasta ahí, perfecto. El periodismo, además de afilar la pluma, es una manera fácil y divertida de ganarse los frijoles y de conocer gente interesante. Y hace unos meses (nueve, para ser exacta) soy la editora en español de TheWriteDeal.

Esto me ha permitido conocer la otra cara de la baraja, un espacio que hasta ahora había sido lejano, desconocido y hasta inaccesible: el buró (o la carpeta electrónica) del editor. Y ha constituido todo un descubrimiento. Como escritora, pensaba, y todavía pienso, que mi misión era seducir al editor, hacerlo caer en la red de mis palabras, convencerlo para que publicara el manuscrito que me había llevado meses o años redactar. Por tal motivo veía a los editores como guardianes no precisamente amistosos del reino de la tinta y el papel, que muchas veces se limitaban a enviarme una negativa de fórmula. Aunque ya no recibo las negativas personalmente (mi agente angelical me ahorra el mal rato) mi visión de los editores como figuras lejanas, inaccesibles y un tanto pavorosas, continuó hasta que me convertí en parte del gremio.

A TheWriteDeal,  que es una editorial bilingüe en línea, llegan todo tipo de manuscritos y ahora me toca a mí ser… la seducida. Reconozco que soy parcial; me han dicho que la mayoría de los editores, y los lectores filtro, decide a las tres páginas si continúa leyendo un manuscrito o si lo tira a la basura. Por pura solidaridad autoral yo trato de llegar hasta la veinte, a no ser que me encuentre más de tres faltas de ortografía por página. Intento ponerme en sintonía con el autor, adivinar qué quiso decir (aunque no lo haya dicho), procuro leer entre líneas y a veces por debajo de ellas. Sin embargo, no puedo dejar de la mano la consideración debida a los lectores. La mayoría de éstos no va a tener la paciencia de esperar hasta la página treinta si el libro no los atrapa desde la segunda o tercera. Tampoco se pondrán a interpretar las intenciones del autor, lo que quiso decir vs. lo que dijo en realidad.

Como editora, tengo el deber de respetar a los autores, de responder a la confianza con la que han puesto en mis manos el fruto de su labor, pero a la vez necesito velar por el derecho de los lectores a recibir un producto que los entretenga y justifique el dinero que han pagado por él. Alcanzar el equilibro entre estos dos puntos constituye un verdadero reto.

A fin de hacer más fácil la vida de mis colegas de ambos bandos (editores y editados, seductores y seducidos), comparto aquí algunas reglas básicas para que los manuscritos no caigan en el cesto de reciclaje o sean defenestrados por la tecla “borrar”:

Cuida la ortografía. No hay nada que ofenda más la vista de un editor que las faltas de ortografía y puntuación. La buena ortografía es como la higiene corporal. Si está presente, no se nota, pero si falta, apesta.

Ubica al lector en tiempo y espacio lo antes posible.

Asegúrate de que los personajes sean coherentes y que mantengan el mismo nombre en toda la narración. No te sorprendas: más de una vez he encontrado a un Rogelio que se convierte en Eduardo antes de transmutarse en Pedro… todo en menos de veinte páginas. Esto, además de confundir al lector, es una señal clarísima de que la obra no ha sido revisada.

Huye de los clichés. Las manos blancas como la nieve y las cabelleras negras como el ala de un cuervo están ya mandadas a recoger.

Después de terminar un manuscrito, guárdalo por un tiempo (de dos semanas a un mes) y vuélvelo a leer con la pluma en la mano. Te sorprenderás de las cosas que se te escaparon la primera o hasta la segunda vez que lo revisaste. Escribir es reescribir, ha dicho Donald Murray.

Si conoces a alguien que pueda revisar el texto y darte su opinión sincera, aprovecha la oportunidad. Adviértele que te lea sin piedad, como te leerán los editores y los lectores filtro, y no te pongas de mal humor si el veredicto no es totalmente positivo. No tienes que seguir al pie de la letra todos los consejos que te den, pero al menos escúchalos.

Las anteriores son verdades de Perogrullo, con las que no pretendo descubrir el agua tibia (hablando de clisés…), sólo poner mi granito de arena para pavimentar este camino, largo y tortuoso, como dirían Los Beatles, que va de la escritura a la publicación.

Buena suerte.

La Regenta en Nueva York

Centro Cultural Cubano de Nueva York.

Teresa Dovalpage’s La Regenta en La Habana

Thursday, March 21, 2013 @ 6:30 pm

 

La regenta en La Habana

The New York City launching of La Regenta en La HabanaTeresa Dovalpage’s delightful and original new novel. In her latest work, the author takes Clarin’s classic masterpiece as a point of departure, with contemporary Havana as a backdrop and a Cuban Madame Bovary of sorts as protagonist. The plot unfolds at the University of Havana, where an atmosphere of corruption and opportunism is explored with clever humor and unexpected twists.

For a musical trailer and plot synopsis, click here:
http://www.youtube.com/watch?v=sti5_r_ak9A

The author will be presented by poet and literary critic Lourdes Gil, who will engage Dovalpage in an intimate conversation, delving into her new novel, her early development as a writer in Cuba, and her multifaceted literary background.

Born in Havana, Teresa Dovalpage’s work is bilingual. Her novels in Spanish include, among others, Posesas de La Habana and El difunto Fidel, awarded Spain’s Premio Rincón de la Victoria in 2009. Her work in English includes the novels Habanera, A Portrait of a Cuban Family and A Girl like Che Guevara, as well as the short story collections, The Astral Plane, Stories of Cuba, the Southwest and Beyond. She studied British and Spanish literature at the University of Havana and received a Ph.D. in Latin American literature from the University of New Mexico, in Taos, where she now teaches Cultural Studies.

Lourdes Gil is in the faculty of CUNY’s Baruch College, where she teaches in the Department of Latin American Studies. She is an award-winning poet and her literary essays have appeared in numerous publications in the U.S. and abroad. Her books include, among others,El cerco de las transfiguracionesEmpieza la ciudad and the upcoming Anima vagula, to be launched this summer by Editorial Verbum in Madrid.

BARUCH COLLEGE
25th Street, bet. Lexington and Third Aves., NYC
VC, 6th Floor, Conference Room 6-210

In Spanish

SPACE IS LIMITED
Free Admission

For reservations, write to: cccofny@aol.com

 

Entrevista en The Latino Author

 

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Esta semana, TheLatinoAuthor.com está entrevistando autor Teresa Dovalpage que nació en La Habana y ahora vive en Taos, Nuevo México. Tiene un doctorado en literatura y enseña en la Universidad de Nuevo México-Taos. También escribe para el periódico local, Taos News, donde tiene una columna semanal. Esta autora bilingüe ha publicado seis novelas, cuatro en español y dos en inglés, y tres colecciones de cuentos.

¿Puedes contarnos un poco sobre ti y tus experiencias?

Nací en La Habana, Cuba, y fui una verdadera rata de bibliotecas desde mi infancia. De haber vivido aquí me habrían llamado “nerd,” sin dudas. Escribí mis primeros cuentos cuando era adolescente y ya no me pude parar… Mi primer libro publicado fue la novela A Girl Like Che Guevara (Soho Press, 2004), a la que siguió Posesas de La Habana (Pureplay Press, 2004). La verdad es que me animé muchísimo con eso y empecé a decir que era escritora J ¡Antes no me atrevía! Desde entonces he publicado seis novelas y tres colecciones de cuentos. Ahora vivo en Taos, una ciudad preciosa y un poco fantástica cerca de las montañas Sangre de Cristo, en Nuevo México, y enseño en la universidad local, UNM Taos.

Has publicado tres colecciones de cuentos, varias novelas y también eres dramaturga. ¿Cuál de estos estilos de escritura te gusta más, o son iguales por naturaleza?

Depende de la historia. Hay algunas que vienen (o pasan “a través de mí,” a veces) en forma de novela; otras, más cortas, vienen como cuentos, y finalmente están las que me llegan como obras de teatro, con voces de los personajes y hasta acotaciones.

De los tres tipos de escritura, ¿cuál te parece más difícil y por qué?

El teatro, definitivamente. Una cosa que he aprendido es que el teatro es más que el diálogo. Mucho más. Una también tiene que pensar en las posibilidades reales de la puesta en escena… Figúrate que incluí un gato en Hasta que el mortgage nos separe. Las pobres directoras tuvieron que volverse tremendamente creativas para montarla. Rosario Vargas, de Teatro Aguijón, recurrió a un muñeco de peluche y Marcelina Gallegos, de UNM, a un chico que “representó” al gato.

Tus obras están escritas en español e inglés. Cuando comienzas tu proceso de escritura, ¿cómo determinas cuál idioma vas a utilizar para una obra en particular?

Al principio no fue un problema de elección. Escribí mi primera novela en inglés porque pensé: “más me vale escribir en inglés si quiero que me publiquen y me lean aquí.” Más tarde descubrí el mercado latino y el español (¡gracias, San Google!) Así seguí alternando entre los dos idiomas. Ahora suelo escribir en la lengua en que me llega la historia. En el caso de The Astral Plane, Stories of Cuba, the Southwest and Beyond (UNO Press, 2012), varios de los cuentos suceden en Nuevo México, así que sentí que era más natural escribirlos en inglés.

¿Cuál de tus historias fue la más difícil de escribir y por qué?

Probablemente Muerte de un murciano en La Habana, publicada en 2006 en España, y finalista del Premio Herralde. Me costó trabajo encontrar la voz narrativa hasta que descubrí que necesitaba más de una, de modo que hay un narrador omnisciente además de monólogos de los personajes principales. Ya puesta a meter voces, hasta me metí yo misma en la historia, por jorobar.

Tu libro Habanera: A Portrait of a Cuban Family trata sobre la época post-revolucionaria. ¿Cuánto fue tomado de tu experiencia personal y cuánto es ficción?

Empezó como un libro de memorias, pero en un momento dado me di cuenta de que había reinventado la historia más de lo conveniente. Ante la insistencia de mi madre, que me llamó mentirosa entre otros insultos, decidí convertirlo en ficción. La novela está basada en mi familia, claro, aunque agregué muchos incidentes que no tienen nada que ver con la realidad. (Nunca contamos con nuestro propio fantasma en casa, al menos que yo sepa.) Pero los personajes están inspirados en mi familia, que es una panda de bichos raros…incluyéndome a mí.

Hace poco que publicaste La Regenta en La Habana. ¿Puedes contarnos algo sobre este libro?

Es una reescritura de los últimos capítulos de La Regenta, de Leopoldo Alas (Clarín). En esta novela española clásica del siglo XIX, Ana Ozores, la protagonista, está casada con un hombre mucho mayor que ella y es cortejada por el Don Juan local y por un sacerdote, don Fermín. Mi novela tiene dos tramas paralelas: una se trata de Yoana, profesora de la Universidad de La Habana que enseña La Regenta en su clase de literatura, y la reescritura de los últimos capítulos de la novela original, que hace Yoana a la vez que reflexiona sobre su propia vida. No sé que dirán los críticos de la obra de Clarín sobre mi libro, ¡pero yo me divertí horrores escribiéndolo!

¿Cuán difícil fue lograr publicar tus libros, y qué consejo les puedes dar a nuestros lectores en este campo?

Creo que tuve suerte con mi primera novela. Mandé el manuscrito de A Girl Like Che Guevara a Soho Press sin agente ni recomendación alguna y lo compraron. Lo mismo ocurrió con Posesas de La Habana y PurePlay Press. Ahora tengo una agente en España y estoy muy contenta con ella pues me queda más tiempo para escribir y no tengo que preocuparme por vender mis libros. Pero te confieso que me sigue gustando la idea del mercadeo, y que disfruto mucho haciendo trabajo promocional. Así que mi consejo para los escritores es que se busquen un agente (eso siempre ayuda muchísimo), pero mientras tanto, sigan tratando de vender sus libros ustedes mismos.

¿Quién o qué te inspira a escribir?

Mi loca vida familiar –me refiero a mi vida familiar en Cuba, eh. Las familias disfuncionales son magníficas fuentes de inspiración, sobre todo cuando estás lejos de ellas y puede mirarlas con desapego, y hasta reírte de cosas que antes te hacían pasar vergüenza o te mortificaban. Mis amigos. Los lugares donde he vivido y los que he visitado. La gente, sus rarezas… Hay mucho de “rareza” en Taos, así que estoy en el sitio ideal para un escritor. Viajar también me inspira. La Navidad pasada mi marido y yo fuimos al Museo Gutenberg y cuando salí de allí tenía una historia en la cabeza.

¿Qué quieres que tus lectores se lleven consigo después de leer tus obras? En otras palabras, ¿por qué quieres que te recuerden como escritora?

Quiero entretener a la gente. Quiero que mis lectores pasen un buen rato leyendo mis historias, y si en el proceso aprenden algo nuevo e interesante sobre, digamos, Cuba, eso le pone la guinda del pastel.

¿Puedes compartir algo sobre tus proyectos futuros?

Como te contaba, me encanta el mercadeo. Estoy preparando un libro compuesto por artículos que escribí para Taos News y que espero publicar en Amazon como una guía de Taos. Los artículos ya están hechos, así que ahora viene la parte divertida, ¡que la gente se entere de que el libro existe!

La regenta en La Habana

 

 

Editorial Berenice

Editorial Berenice - Córdoba, Spain

Editorial: Berenice
Sitio en la red: http://www.editorialberenice.com/
Dirección de contacto: info@editorialberenice.com
País: España

Dice el sitio en la red de Berenice, sobre la editorial:

“Nació en el año 2005, en Córdoba, alentada por el deseo colocar en las librerías literatura de calidad para todos los públicos en cuidadas ediciones. Nuestro propósito, asimismo, es ofrecer traducciones inéditas de clásicos y contemporáneos de la literatura universal, así como nuevas perspectivas críticas en ediciones de agradable uso y lectura. Queremos traer una literatura infantil-juvenil de calidad que pueda ser leída al margen de su consideración de género con deleite por todos los lectores. Berenice está actualmente dirigida por el editor David González Romero.”

A mí me llamó la atención encontrar en el catálogo un volumen de Vicente Luis Mora, que dirigió el Instituto Cervantes de Albuquerque hace algunos años, poniendo muy alto el nombre de la institución. Una editorial que publica a Mora tiene, desde un principio, mis respetos.

A continuación, una entrevista con su director, David González Romero.

“La metaliteratura, el estilo, las referencias y citas literarias y demás aparejos no deben ser ni excusa ni fin, porque entonces paralizan. Nos gusta la literatura donde pasan cosas.”

Teresa Dovalpage: La Editorial Berenice publica todo tipo de géneros, desde manuales de música, pasando por libros para niños y jóvenes, hasta clásicos de la literatura universal, y contemporáneos como Claribel Alegría. ¿Hay algún tema específico sobre el que les interese publicar en este momento, un tipo de manuscrito que estén buscando hoy día?

David González Romero: Berenice tiene una colección central titulada “Berenice”, dividida en Clásicos, Contemporáneos y Nova, dedicados respectivamente a clásicos en el sentido de clásicos modernos, diríamos, desde la Ilustración hacia delante; “Contemporáneos” como fruto de la literatura que convive con la modernidad en todos sus aspectos, y Nova como literatura nueva, joven, de apuesta de futuro. Después tenemos algunas colecciones muy específicas que ya mencionas como Manuales, Ensayo, Libros de Pan, etc.; y la narrativa nacional e internacional que está fuera de colección y es más ambiciosa en alcance de público, pero igual de rigurosa. Actualmente buscamos textos de ensayo que se enfrenten a las dinámicas del nuevo episodio de capitalismo puro que vivimos tras la caída del antagonismo que suponía el bloque comunista (crisis, precariedad, distopía, resistencia activa…) y narrativas realistas y distópicas, entendiendo por éstas aquellas que no se producen al abrigo de coyunturas puntuales, posmodernismos y modas. En este sentido puede parecer contradictorio hacer catálogo con el ítem zombi, pero nosotros distinguimos entre la producción de literatura del género zombi que ironiza con este mito contemporáneo y le extrae sus cualidades críticas, y la que repite machaconamente el modelo hasta hacerlo acrítico. También nos hemos desvinculado de cierta literatura que insiste machaconamente en el procedimentalismo supuestamente experimental y lo peor del relativismo posmoderno, y nos interesa más la literatura crítica, realista y afirmativa, aunque suene hoy en día ingenuo.

 

Teresa Dovalpage: Totalmente de acuerdo. Alguno de esos “experimentos literarios” dan deseos de quemar el laboratorio completo…no hay lector que los entienda ni con la mejor voluntad. Ahora, ¿cómo prefiere la Editorial Berenice recibir manuscritos: directamente de los autores, por medio de agentes o por otra alguna vía como los concursos? ¿Organizan ustedes alguno?

David González Romero: Recibimos propuestas de autores, de agentes y tenemos un par de concursos en los que sólo somos editores pero con voz en el jurado y cierta dinámica coherente con el sello.

 

Teresa Dovalpage: ¡Qué bueno que reciben propuestas de autores sin agentes! ¿Cuál es la mejor manera de evitar caer en la cesta de manuscritos rechazados por la Editorial Berenice?

David González Romero: Si te refieres a la apuesta literaria, los manuscritos que prosperan en Berenice han de suponer novedad de temas y/o enfoque, literatura crítica y antagónica, donde vuelva la buena peripecia y donde el autor sea riguroso consigo mismo y su actitud vital y literaria, haga literatura pulp o ensayos sesudos. La metaliteratura, el estilo, las referencias y citas literarias y demás aparejos no deben ser ni excusa ni fin, porque entonces paralizan. Nos gusta la literatura donde pasan cosas.

 

Teresa Dovalpage: Voy a copiar el consejo en letras mayúsculas para llevarlo a mis talleres literarios porque es una verdad muy grande. ¿Recomiendas alguna de tus novedades en específico? Ya sé que como editor querrás por igual a todos los libros que publicas, pero si hay alguno que acabe de salir y desees destacar…

David González Romero: Estamos muy contentos con La banda de la tenaza, de Edward Abbey, la primera edición en español de este libro señero de la contracultura (The monkey wrench gang) que inexplicablemente permanecía oculto para el público hispanohablante. Vamos por la tercera edición y ahora va a llegar a América. Además vamos a seguir publicando la obra de este excelente escritor que es Abbey.

Teresa Dovalpage: Y aquí está el enlace

Para concluir, ésta es una pregunta que detesto hacer, pero dada la situación actual no queda otro remedio: ¿están aceptando nuevos manuscritos ahora?

David González Romero: Siempre aceptamos manuscritos, pero no podemos mantener correspondencia de todo lo que nos llega. Sólo estudiamos proyectos cuando los aceptamos expresamente. Sinceramente los medios electrónicos y digitales no ha venido bien en este caso. Por un lado, está la ligereza que traen las facilidades tecnológicas. Antes, cuando el autor tenía que imprimir y mandar su manuscrito con un esfuerzo y un coste se lo pensaba más. Por otro lado, aun avasallados por la afluencia de originales, siempre tienes la sensación de que hay algo bueno que se puede escapar. Es una puñeta editorial.

Teresa Dovalpage: Así mismo es… Muchas, muchas gracias, David, por aceptar esta entrevista. Y aquí los dejo con el trailer de un libro impactante publicado por la Editorial Berenice

http://www.youtube.com/watch?v=W4RjKWGKexg

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Convocatoria de La Habana Elegante

REVISTA LA HABANA ELEGANTE

(Publicado en Nº 52, Otoño-Invierno 2012)

Dossier – Convocatoria

Área: Cuba
Título: “Poetas cubanas: lecturas desde el siglo XXI”

Editora invitada: Milena Rodríguez Gutiérrez, Universidad de Granada

Bajo el título «Poetas cubanas: lecturas desde el siglo XXI», este dossier propone el acercamiento crítico a la obra de algunas de las autoras más significativas de la poesía cubana. Esta propuesta traza un arco ambicioso, pues intenta abarcar a las poetas del XIX, del XX y aún del XXI, y, dentro de estos dos últimos períodos, tanto a poetas mujeres residentes en la isla, como a aquéllas de la denominada diáspora o del exilio. Tenemos interés en considerar propuestas que se aproximen a la poesía escrita por mujeres cubanas desde los más diversos ángulos y miradas, tanto desde el punto de vista temático como teórico. El dossier apuesta asimismo por lecturas novedosas, que más que repetir lo ya dicho, aporten puntos de vista y perspectivas originales que permitan repensar la obra de las autoras más canónicas, e incluso revaluar la de aquellas que han sido descuidadas, dejadas a un lado, u olvidadas por la crítica.
Con este dossier rendimos homenaje a la obra de las poetas cubanas, una obra relevante en su conjunto, que ha dado nombres, poemarios y textos muy sobresalientes desde el XIX hasta hoy, pero que, a menudo, ha estado ausente, o poco representada, en las antologías y recopilaciones, y que, sobre todo, ha tenido escasa presencia en las elaboraciones en torno al canon de la poesía cubana. El énfasis del subtítulo alude a otro de los objetivos de esta propuesta: leer desde la actualidad las obras de las escritoras; indagar en sus textos, considerando, no sólo la época o el momento en que se escriben, sino lo que hoy pueden decir a los lectores del siglo XXI.
Los artículos enviados deben tener una extensión mínima de entre 20 y 25 cuartillas escritas a doble espacio, incluidas las notas y bibliografía. Las notas deben aparecer todas al final del artículo. Después de las notas, se incluirán las Obras citadas.
Se aceptan trabajos en español e inglés.

Este dossier se publicará en la edición de marzo de 2013 de La Habana Elegante.
El plazo para el envío de las propuestas de artículos será el 31 de enero de 2013.
Todos los artículos y consultas deben ser enviados y/ o dirgirse a Milena Rodríguez Gutiérrez (milena@ugr.es)

Nota bibliográfica de la editora:

Milena Rodríguez Gutiérrez (La Habana) es Doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, donde actualmente trabaja como Investigadora y Profesora dentro del Departamento de Literatura Española y del Instituto de Estudios de la Mujer.
Es autora de los ensayos Lo que en verso he sentido: la poesía feminista de Alfonsina Storni (Universidad de Granada, 2007) y Entre el cacharro doméstico y la Vía Láctea (Sobre poetas cubanas e hispanoamericanas) (Renacimiento, Sevilla, 2012, en prensa). Ha editado y prologado las antologíasde poesía El instante raro, de Fina García Marruz (Pre-Textos, Valencia, 2010) y Otra Cuba secreta. Antología de poetas cubanas del XIX y del XX (Verbum, Madrid, 2011). Es miembro del Proyecto de Investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación de España «Textos públicos y papeles privados: construcción de identidades en las escritoras españolas e hispanoamericanas del XIX y del XX». Ha sido Profesora Visitante en la University of Delaware. Ha publicado los poemarios El pan nuestro de cada día (1998), Alicia en el país de Lo Ya Visto (2001) y El otro lado (2006).

http://www.habanaelegante.com/home/Convocatorias.html

Milena Rodríguez, foto tomada de Diario de Cuba

Para leer más sobre ella, vaya aquí

Comunicado de Nowtilus

¿Escribes y quieres proponernos tu proyecto?.Buscamos textos de actualidad o históricos y de relato y novela erótica

Much@s de vosotr@s nos habéis contactado para proponernos la publicación de manuscritos. Esta puede ser vuestra oportunidad. Porque, Tombooktu busca nuevos proyectos e ideas para ampliar colección y crear otra.

Ensayo de actualidad:

 

¿Te interesan temas de actualidad como la crisis, la globalización, el medio ambiente, la clase política, etc.? Si tienes textos que traten sobre esos temas que a todos nos preocupan y que analizan nuestra sociedad actual, puedes remitirlo a editorial@nowtilus.com indicando cuál es tu propuesta y una muestra del texto. La extensión total del mismo debe ser entre 25.000 y 40.000 palabras con imágenes.

 

 

Ensayo histórico:

 

Si escribes ensayo histórico, esta es tu oportunidad. Buscamos textos que enganchen, visiones frescas y atractivas, temas poco tratados, innovadores, que puedan gustar a un lector curioso que no sólo quiera saber lo que ya sabemos de la historia. Envíanos tus ideas a editorial@nowtilus.com indicando cuál es tu propuesta y una muestra del texto. La extensión total del mismo debe ser entre 25.000 y 40.000 palabras con imágenes.

 

 

De relato y novela erótica:

 

Estamos creando una colección de relato y novela erótica. Si quieres formar parte de este proyecto y convertirte en un éxito literario mayor que Cincuenta sombras de Grey, escríbenos a editorial@nowtilus.com y haznos tu propuesta. Envíanos una sinopsis y una muestra de lo que sabes hacer. La extensión total del texto debe ser entre 30.000 y 60.000 palabras.